Guadalajara, Jal. Para cerrar el Coloquio de Políticas Culturales que, con una veintena de participantes en cuatro sesiones, tuvo cabida en la 33° edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, el diputado Sergio Mayer Bretón, presidente de la Comisión de Cultura y Cinematografía de dicha cámara; Pablo Raphael, director general de Promoción y Festivales Culturales de la Secretaría de Cultura federal; Margarita Jenkins de Landa, presidenta del Patronato de la Fundación Jenkins, y Sergio Ramírez Cárdenas, director del Centro de Investigación y Desarrollo de la Educación, Cultura y Sociedad, integraron la conferencia “Marco legal del mecenazgo”.

De este conversatorio destacó el compromiso anunciado por Mayer Bretón sobre las gestiones desde su posición para la creación de una nueva ley de economía creativa que contemple un esquema de financiamiento privado al sector cultural, de manera que se fomente la competitividad, la sustentabilidad y el desarrollo de las industrias culturales mexicanas en los ámbitos local, regional y nacional.

“Otra parte que consideramos sumamente importante es, no solamente reconocer la importancia de los activos tangibles, sino también de los intangibles. Podemos crear empresas que son socialmente responsables con la cultura. Es parte del objetivo”, compartió el funcionario.

También, se comprometió a buscar la modificación de la Ley de Impuesto Sobre la Renta, hacerla más flexible para que los mecenas tengan la oportunidad de hacer sus aportaciones.

Por su parte, Pablo Raphael declaró que al Estado le toca trabajar en dos ejes fundamentales: la distribución de la riqueza cultural y la obligación construir un modelo de economía creativa.

“Si queremos desarrollar un modelo de economía creativa donde la cultura se coloque en el centro de las políticas de desarrollo tendremos que entender la dimensión económica de nuestras propias empresas, industrias y procesos creativos, no solamente desde lo individual sino desde lo creativo”.

Sin embargo, en contraparte, Sergio Ramírez Cárdenas declaró que la cultura en nuestro país es mucho más grande e importante que las políticas culturales, las cuales, no podrán abarcar el horizonte cultural de México.

“El problema es cuando las instituciones creen que su política pública, en término cultural, es total y definitiva para el impulso de los artistas y hacedores de cultura”.

Hizo énfasis en el “aparente aumento” del Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ramo 48-Cultura, el cual, señaló, “queda un poco por debajo de la inflación”, dos megaproyectos que están concentrando gran cantidad del presupuesto: Cultura Comunitaria y el desarrollo del Bosque de Chapultepec además del Complejo Cultural Los Pinos, “dos líneas que son limitadas, no atañen a toda la producción cultural del país y golpean vertientes importantes de la propia política cultural”.

Entre esas vertientes, destacó la merma en el Ramo S268, Programa de Apoyos a la Cultura, que engloba la infraestructura cultural de los estados, el Programa Nacional de Reconstrucción y al Profest, entre otros.

Añadió que la distribución desfavorece a varios sectores, como el sector artístico profesional, las instituciones estatales de cultura, las organizaciones culturales de la sociedad civil, que están fuera de la política pública cultural; a los espacios independientes, muchos de los que están cerrando por falta de apoyo, y ante servidores públicos del rubro, planteó algunas propuestas de acción de la política cultural para el gobierno federal.

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