Fernando Mendoza (Ciudad de México, 1977) se está echando un trompo a la uña: organizar un festival de la escena groove, soul y hip hop que es incipiente en la Ciudad de México.

“Yo creo que es una generación que lleva unos 20 años tocando, desde los 90”, dice Mendoza. “Son géneros —el soul, el hip hop, el funk— que requieren ejecución. Son músicos hechos, que han estudiado composición y arreglos”.

No es jazz, explica, pero tampoco rock. No es el rockero espontáneo que agarra su guitarra e intenta tocar. “Los músicos del Groovefest han estudiado y aplican todo lo que aprendieron en la escuela”.

¿Cuáles? Por ejemplo, la Escuela Superior de Composición y Arreglo, la ESCAM. O la escuela de música DIM, o la Escuela de Música de Xalapa. El boom de la música como el groove, va de la mano del surgimiento de escuelas para la formación de músicos que no sólo tocan música de concierto, sino también estos géneros, más populares aunque de difícil ejecución.

“El soul y el funk se asimilan de inmediato, pero no están en el radar de las grandes disqueras internacionales (como Warner o Sony), que más bien buscan músicos de pop o de reggaetón, algo que puedan vender rápido”, dice Fernando.

El Groovefest, que se celebra este domingo 17 de diciembre en el auditorio del Centro Médico Siglo XXI, nace como una iniciativa de músicos que organizan un festival para sus colegas. La sede es peculiar, pero como explica Mendoza es muy cómoda, fácil de llegar, y bajo techo, lo cual es importante con estos fríos.

“No importa si perdemos o salimos tablas”

Fernando Mendoza es músico, bajista del grupo Ecolecuá (que forma parte de la alineación del programa), y lleva tocando desde los 14 años. Vivió en Alemania haciendo música electrónica y luego en Nueva York tocando gospel. Cuando volvió a México se dio cuenta que la escena de música independiente había crecido mucho. “Venían chavos de 25, 35 años que nos enseñaban música muy interesante y luego grabaron su EP o sus discos y las presentaciones en vivo. También ha sido ver esta evolución gracias a plataformas como Spotify o iTunes o Amazon”, donde los artistas fuera del circuito de las disqueras pueden subir sus canciones y llegar directamente al público.

La realización del Groovefest se debe al trabajo de The Box Note (o TBN, para abreviar), casa productora que tiene un estudio, publica la revista digital TBN y tiene un canal de internet así como presencia en redes sociales y YouTube.

Precisamente TBN hizo una serie de sesiones en vivo llamadas Groove Mexa que se pueden ver en www.facebook.com/groovemexa.

Sobre los artistas que no hay que perderse en esta posada groovy Mendoza dice que Ximbo es un must: “Lleva ya varios años siendo un referente de la escena hip hop en México”. Ximbo lleva en los escenarios de 1996 y es la primera fundadora de un grupo de hip hop femenino.

Otro imperdible es T’Orus, que mezcla de diferentes géneros como jazz, rock, funk, hip hop, drum & bass y electrónica. En 2014 lanzó su disco debut.

Son ocho horas para ocho actos, pero la distribución de la música es muy amable. Hay un intermedio de media hora entre cada artista y en el lobby del auditorio habrá un bazar, competencia de scratch, grafiti, B-Boys (los bailarines callejeros que se balancean al estilo vertiginoso del break dance) y un DJ.

Sobre el dinero Mendoza no se apura: “Esto es una inversión a mediano y largo plazo. No sé si perdamos, no sé si salgamos tablas. Lo que queremos es continuar este esfuerzo, que se establezca la marca y se haga sólida”.

Groovefest 2017

17 de diciembre, 12 del día.

Auditorio del Centro Médico Siglo XXI. Av. Cuauhtémoc 330, colonia Doctores.

Boletos: $200, $250 y $350 (incluye barra de alimentos y refrescos).

De venta en www.boletia.com.

Promoción 3x2 en todos los boletos

Twitter: @groovefestivalmx

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