En México se encuentran disponibles en español unos 10 libros de Howard Gardner, de los cuales los más recomendables para empezar a conocer las ideas del nuevo Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales serían dos.

Estructuras de la mente. La teoría de las inteligencias múltiples (Fondo de Cultura Económica, 448pp, $135). Éste fue el texto con el que Gardner cambió el paradigma de lo que entendemos por inteligencia, el cual imperaba desde hacía casi un siglo con la pruebas del Coeficiente Intelectual.

La edición de Fondo de Cultura es la revisión que hizo el propio Gardner en 1993 del libro publicado originalmente en 1983, tiene un prólogo y notas en las que el autor revisa algunos conceptos.

Lo primero que advierte Gardner es su sorpresa ante la aceptación que tuvo el libro y por lo tanto su teoría de que no existe un sólo tipo de inteligencia (la lingüística y lógico-matemática, que es la que tradicionalmente se medía) sino varios: el suma musical, espacial, cinestésico-corporal y dos formas de inteligencia personal: una que se dirige hacia los demás y otra que apunta hacia la propia persona . Contempla también dos conceptos en los que se ha avanzado desde la formulación de la teoría: la contextualización, es decir, la importancia del medio cultural en el que se desarrollan los individuos y del cual depende su inteligencia y la distribución, de la que dice la inteligencia individual es tan inherente a los artefactos y a los individuos que la rodean como al cráneo que la contiene .

La mente no escolarizada. Cómo piensan los niños y cómo deberían enseñar las escuelas (Paidós, 292pp, $430). Más que psicólogo o científico de la mente, Gardner, que es catedrático en la Harvard Graduate School of Education, es un pedagogo y su interés principal es la educación.

Así que en este libro aplica su teoría de las inteligencias múltiples al aprendizaje en las aulas. Lo hace con un enfoque absolutamente práctico.

Alejado de la elucubración teórica, Gardner recopila observaciones, experiencias y experimentos realizados con niños de diversas edades y procura unir el aprendizaje intuitivo, para el que todo niño nace capaz y predispuesto, con el aprendizaje escolar.