Este 1 y 2 de noviembre, las panaderías de la ciudad de México calentaron los hornos para deleitar a sus clientes con el tradicional pan de muertos. Por toda la ciudad, el aroma del pan recién hornado sedujo a los paseantes. Las clásicas piezas espolvoreadas con azúcar se ofrecían en los aparadores de las panificadoras, incluyendo a una de las más emblemáticas de la ciudad: "La Ideal", fundada en 1927.