Al final resulta que es cierto. La única función del tiempo es consumirse. Como dijo San Agustín, no hubo tiempo alguno en que no hubiese tiempo, y como cantó Joan Manuel Serrat mañana es sólo un adverbio de tiempo.

Pero hay sumas de horas, días y minutos que no pueden concebirse. Porque ahora resulta que Bob Dylan cumplió 70 años.

Así como si nada.

Dylan nació con el nombre de Robert Allen Zimmerman el 24 de mayo de 1941 en Duluth, Minnesota. Sus biógrafos cuentan que durante una buena parte de su niñez y juventud vivía escuchando la radio: sintonizando emisoras de Shreveport, Luisiana, que transmitían desde blues hasta country posteriormente transmitieron rock and roll. La lectura, sobretodo de poesía, ocupaba sus noches.

La educación formal, por supuesto, no era lo suyo. Durante su estancia en la escuela, formó varias bandas: los Shadow Blasters, de un semestre de duración y The Golden Chords, con los que ya más ambientado, llegaría a tocar en el programa de búsqueda de talentos Rock and Roll Is Here to Stay.

La suerte estaba echada. En el anuario escolar de ese año, 1959, Robert Zimmerman, después Bob Dylan, escribió que su principal ambición en la vida era unirse a Little Richard .

Fue en Nueva York, un par de años después, donde Bob Dylan empezó a escribir sus propios temas y a presentarse en cafés del Greenwich Village.

Cuenta la leyenda que a raiz de una crítica publicada en el New York Times, un ejecutivo de la discográfica Columbia le ofreció un contrato para grabar su primer disco, que llevaría el simple título de Bob Dylan. Este incluía sólo dos temas originales y el resto eran versiones de temas tradicionales de folk y blues.

En 1963 lanzó su segundo álbum, The Free Wheelin’ Bob Dylan que daría inicio a su fama, su propia personalidad icónica y su personificación de líder moral, social y musical. Aquel trabajo contenía dos de los temas que se transformaron luego en el símbolo de los años ‘60: Blowin’ in the wind y A hard rain’s gonna fall .

Blowin’ in the wind , cuya letra cuestiona el status quo social y político de la época, tuvo una amplia cantidad de versiones y se convirtió en un éxito internacional de la mano de Peter, Paul and Mary, (sentando incluso un precedente para muchos otros artistas que se alzarían con éxitos gracias a las composiciones de Dylan).

Aquel segundo álbum de Dylan también incluía canciones de amor mezcladas con una lírica irónica y a veces bromista fue reseñado como el que había marcado una importante dirección en la composición, por su mezcla de monólogo interior y lírica imaginativa con las formas tradicionales del folk.

Sus impresionados oyentes incluyeron a los Beatles. Alguna vez George Harrison comentó al respecto: Lo poníamos y nos trasladaba. El contenido de sus canciones y su actitud era increíblemente original y maravilloso (Un par de años después, Dylan correspondió y dijo que los Beatles habían indicado dirección que la música debía seguir).

Todo fuera como eso. El mundo siguió, el tiempo no dejó de pasar. John y George han muerto. Bob Dylan todavía está aquí. Ha cambiado pero sigue siendo el mismo poeta. El nuestro. Y no queremos que se vaya. Como una de sus frases para guardar en la memoria: Nadie es libre. Hasta los pájaros están encadenados al cielo .