Mientras el diputado Sergio Mayer Bretón estaba de vacaciones en Perú, se desató una polémica importante en las mesas de trabajo que él convocó para la discusión de una nueva Ley Federal de Cinematografía.

Ana María Magaña, directora de la Motion Picture Association de México (MPA México), acompañada de la consultora Inés Robles, del despacho De la Calle, Madrazo, Mancera, estuvo presente el 13 de junio en las mesas de Mayer, tal y como se puede ver en la foto que ilustra el artículo (de pie, a la izquierda de Mayer).

Esto molestó a la comunidad cinematográfica, tal y como se dio a conocer en El Economista (“Acusan de simulación a la Comisión de Cultura”, el 7 de julio) y provocó la salida del cineasta Amir Galván de las mesas, tras cuestionar la presencia de los representantes de Walt Disney Studios Motion Pictures, Netflix Studios, Paramount Pictures Corporation, Sony Pictures Entertainment Inc, Universal City Studios LLC y Warner Bros Entertainment Inc en las discusiones de reforma de la ley.

El viernes pasado, la Secretaría de Cultura federal envió un comunicado sobre la presencia de la MPA en las mesas de la Comisión de Cultura y Cinematografía de la Cámara de Diputados.

“Compartimos la preocupación de la comunidad cultural en torno a la participación de asociaciones que representen intereses extranjeros en las discusiones de la legislación nacional”, sostuvo.

Pero las cosas fueron más allá, Excélsior dio a conocer una tarjeta informativa donde Alejandra Frausto, titular de la Secretaría de Cultura, calificó como un riesgo el hecho de que Sergio Mayer invitara a la Motion Picture Association of America (MPAA, por su sigla en inglés) a las mesas de trabajo.

“Desde esta secretaría compartimos la preocupación de la comunidad cultural y replicamos la postura de que la participación de la MPAA genera el riesgo de un conflicto de intereses, así como de una indebida injerencia comercial y política de una empresa transnacional en las decisiones legislativas de política pública nacional”, se lee en el documento, que fue solicitado a Antonio Martínez Velázquez, vocero de la Secretaría de Cultura, y nos fue negado sin ningún argumento.

Sin embargo, Arturo Saucedo, periodista y promotor cultural, dijo sobre el comunicado de Frausto que huele a “xenofobia limitar la participación en foros de discusión de una ley que afecta a los intereses de una transnacional que debería ser escuchada. Porque dichas organizaciones están ubicadas legalmente en México. No se trata de que Mayer o el Congreso tomen una iniciativa redactada por la MPA, sino que es un foro en el que tiene todo el derecho de manifestar sus puntos de vista. El mensaje es discriminatorio. Imaginemos que en Hollywood se hiciera pública alguna medida oficial contra los directores o contra el cine mexicano. ¿Qué estaríamos diciendo en México? ¿Cómo se manifestaría el gobierno de México o la SC? Así de grave es el mensaje”.

Una fuente que estuvo presente en las mesas de trabajo para una nueva Ley Federal de Cinematografía señaló que en esa sesión se acordó que los abogados estudiarían si era legal o no la presencia de la MPA.

“Los estudios también producen en México (Netflix, por ejemplo), y creo que el tema es de protocolos. Creo que la MPA puede estar presente en la discusión, pero sin derecho a voto. Pero el problema en las mesas convocadas por Sergio Mayer es que no hay claridad en nada”, expresó.

Por su parte, Saucedo arremetió contra la Secretaría de Cultura: “¿Cómo censuran la participación de un sector legalmente establecido en nuestro país? Si la MPA hace una denuncia acerca de esta posición ilegal del gobierno de México, ganaría sin lugar a dudas”.

El domingo, el diputado Sergio Mayer reaccionó y lanzó un comunicado donde llamó a todos los interesados a participar con responsabilidad y sin vetos, en referencia a la petición del gremio de que la MPA México no participara.

“Con la participación de la sociedad, especialistas, gobiernos, organizaciones e integrantes de la industria cinematográfica, así como un amplio debate público y transparente de todas las propuestas, lograremos mejorar la Ley Federal de Cinematografía. Por ello, además de la mesa de análisis en la materia, abrimos un buzón digital para la recepción de propuestas a partir de este 14 de julio y hasta el 30 de agosto”, declaró el diputado federal Sergio Mayer, tras hacer un primer balance de los avances en la mesa de trabajo para diseñar una reforma a la ley en la materia, que organiza la Comisión de Cultura y Cinematografía de la Cámara de Diputados.

Este reportero solicitó hace una semana una entrevista con el diputado Sergio Mayer, pero Hugo Moreno, el enlace, respondió: “Le informo que la Subcomisión de Cinematografía coordinada por el diputado federal Carlos Carreón, como responsable de la Mesa de Cinematografía, atenderá ese tema”, pero la entrevista no se había concedido.

Lo más grave es que no se conocen los temas de los que habla el diputado en su primer balance de las mesas de trabajo, que él convocó para discutir la nueva Ley Federal de Cinematografía.

Lo único que se conoce es lo que El Economista ha publicado: el problema del doblaje, el nulo interés de Mayer por pelear por un mayor porcentaje de tiempo en pantalla para el cine mexicano y mucho menos de tocar al duopolio de la exhibición, como denunció la comunidad cinematográfica.

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