Mientras al mundo entero lo sacudían los jóvenes con la consigna de llevar la imaginación al poder, entre otras ideas, a finales de los 70, Ercilia Gómez Maqueo era una joven estudiante de la Facultad de Economía de la UNAM. Tenía 18 años cuando comenzó su labor como coleccionista. Una labor que la ha llevado a diferentes ferias y galerías de arte en todo el mundo y a dirigir la Fundación Cuervo, que entrega el Premio Tequila Centenario a Artistas Emergentes en Zona Maco México Contemporáneo y que en la novena edición de esta feria, del 18 al 22 de abril próximos, triplica el fondo de este premio al pasar de los 10,000 a los 30,000 dólares.

De acuerdo con la Directora de Fundación Cuervo, la feria es un evento cultural en todas sus dimensiones, porque integra la parte comercial, la parte didáctica, la cultural y la recreativa.

Ella menciona que Zona Maco es una oportunidad de oro para poder comparar realidades, precios, niveles, crecimiento, que de otra manera no tendríamos acceso. Entonces es muy importante para todos que esta feria se fortalezca y crezca, para poder observar qué está pasando con el fenómeno del arte contemporáneo en el mundo .

¿EL MERCADO EN MÉXICO ES COMPETITIVO?

Es muy extraño lo que pasa porque en México sólo hay una feria importante al año, Zona Maco, cuando en otros países hay alrededor de 30, lo cual significa que es un mercado muy poco desarrollado en nuestro país porque, siendo México un país tan importante, tiene un mercado del arte francamente pequeño para el potencial que tendría y para las tasas de crecimiento que tiene este mercado, a pesar de las crisis y las deficiencias de nuestra economía.

Éste es un mercado importantísimo que hay que fortalecer, porque no va a redituar solamente en la economía sino en la posibilidad de financiar a los artistas mexicanos que sí son de primer mundo, tienen una gran calidad. El problema es que no tienen un medio de reproducción de su esfuerzo social a la altura de lo que ellos producen.

Se está perdiendo el hecho de que la gente no tome al arte como un instrumento de inversión con toda la seriedad que tiene. Piensan que es una cosa de moda, de lujo, superflua, y el arte tiene mucho más que eso -no digo que no tenga esos aspectos- pero también tiene la posibilidad de aprendizaje, de expansión de la conciencia, de crítica, de sentido del humor, de instrumento de inversión , comenta Gómez Maqueo.

UNA POSTAL DE VIDA

Cuando era estudiante de Economía, Ercilia acudió a la exposición de un escultor canadiense en el Museo de Arte Moderno. Y de arte yo no sabía nada , dice. Sin embargo, encontró una pieza que la cautivó. Ella no sabía por qué, ni qué estaba viendo, le daba vueltas hasta que el portero de la sala se acercó a ella y le preguntó: Le gusta, ¿verdad? .

La compré. ¡Claro que sí, la tengo en mi casa! La compré porque el portero me dijo: ‘Sabe qué señorita, sé que este artista dejó su teléfono, está en México temporalmente, porque había una persona que le interesaba su trabajo, entonces yo creo que usted es esa persona’.

Le hablé, me vino a ver, a duras penas nos entendimos, pero le dije que me encantaba esa pieza y me dijo: ‘Pues cómprala’, y yo pensé ‘Está loco este señor, no tengo ni un peso’, le dije que yo era estudiante; entonces me dijo: ‘Bueno, cuánto tienes al mes’. Casi casi me dijo cuánto te dan para los camiones. No pues 100 pesos. ‘Ah, entonces dame 50 al mes’, dijo. Pero ¿cómo?, ¿voy a pagarla en 100 años? ‘Mira’, me dijo, ‘yo la voy a dejar aquí con la agregada cultural y tú le vas pagando a ella y cuando la termines ella te la va a dar. Esto te va a hacer bien’, me dijo. Y no sabe el señor el bien que me hizo porque definió mi vida .

La pieza que Ercilia compró aquel día es una escultura en bronce, abstracta. Explica Ercilia: Es una especie de personaje y objeto, es ambigua. Eso me sobresaltó en el sentido en el que yo no sabía si representaba a un objeto o a un sujeto, y la quería ver más pero mientras más la veía más incógnitas tenía y al mismo tiempo más belleza le encontraba; entonces es una pieza que quiero muchísimo porque fue una iniciación para mí, me mostró un camino. El arte fue el que en sí mismo me llevó a ser lo que soy, a definir mi vida, mi trayectoria , dice.

EL PREMIO TEQUILA CENTENARIO

A mí una de las cosas que me conmueven es ver cómo artistas muy jóvenes que lo han ganado eran artistas que estaban fuera del sector de los curadores y después de ganarlo se subieron a la palestra porque es un premio que tiene un proceso de selección bastante riguroso que lo legitima. Y cada año ha crecido porque cada vez es mejor la oferta de artistas que se presentan en la feria y también es cada vez mayor la sorpresa y la alegría de ver a estos jóvenes trabajando de esta manera, lo cual nos da mucho gusto. Son artistas que tienen una carrera exitosa y son de muchas nacionalidades, porque el arte es un lenguaje universal; encontramos artistas chinos viviendo en Francia pero con galería en México o artistas argentinos que tienen galería en España pero que están viviendo en México .

Este año el premio creció tres veces. Gracias a los buenos resultados subió a 30,000 dólares. Está increíble. La feria creció, el premio creció, los artistas crecieron, es decir, es una muy buena noticia en un mundo donde todo parece que va para abajo .

QUE CREZCA EL MERCADO DEL ARTE

Sobre cómo transformar el mercado del arte en México, Ercilia opina: Hay ciudades con 17 ferias de arte simultáneas. No son ferias que se compiten. Ése es un error conceptual. Son ferias que se complementan. Está la gran feria que es como la matriz y la que jala a todo el mercado (que sería en este caso Zona Maco) pero también está la de los jóvenes estudiantes, la del arte transportable -es, por decir algo, como lo que representa el Jardín del Arte-, que es la más asequible, la feria de los artistas de pintura solamente o la de los artistas conceptuales.

Ahora, ¡no vas a hacer una feria idéntica que te compita y que te quite ese mercado porque eso sería aberrante! En el arte no hay competencia salvaje, hay complementariedad y colaboración, son las dos grandes palabras. Ojalá tuviéramos más iniciativas de ferias complementarias y no competitivas a la manera salvaje de ‘te quito tu mercado’. Así no es. En el arte son otras cosas las que rigen.

Pero si en México, a duras penas, tenemos como esfuerzo social esta feria, sería impensable tener otra feria igualita que la compita. Eso no está bien. Eso es lo que no se entiende todavía. El arte no es eso, no hay ese tipo de competencia porque todas las obras son únicas; en el arte hay sorpresa, hay emoción, hay crítica pero para todas las formas de ser y pensar.

Necesitamos más ferias, necesitamos la feria de los jóvenes, la feria del arte asequible, la feria de los universitarios, la feria de los blockbusters. Pero para que esto exista se necesita un mercado, porque tampoco se mantienen, como siempre sucede en México, de la caridad pública, o de a ver quién te presta dinero, qué apoyos te dan. No es una responsabilidad de uno de los actores, sino de todos: la sociedad civil, el gobierno y la Iniciativa Privada avanzando en proyectos conjuntos en donde todos tienen una responsabilidad. Pero si no, no se sostiene. ¿Para qué hacer una feria si nadie compra, mejor ya ahí están los museos y las exposiciones? Las ferias son para hacer más grande el mercado de coleccionistas que preservan el patrimonio de una época y la prestan para exposiciones. Revise el Informe del Mercado del Arte de El Economista (febrero del 2012).

aflores@eleconomista.mx