Washington, EU. La cepa del virus ébola responsable de la actual epidemia en África Occidental tiene mutaciones que podrían frustrar los tratamientos experimentales enfocados en ciertos genes de agentes patógenos, según un estudio de virólogos estadounidenses.

La mayoría de los tratamientos desarrollados contra el virus ébola se dirigen a una parte del genoma del virus o a la proteína derivada de esa parte, explicaron los investigadores del trabajo publicado en línea en la revista mBio de la American Society of Microbiology.

Si estas secuencias se modifican como resultado de una mutación genética, que sería una evolución natural del virus, el tratamiento podría ser ineficaz, advirtieron.

Nuestra investigación destaca los cambios en el genoma que podrían afectar las terapias genéticas desarrolladas desde el 2000, a partir de cepas de ébola responsables de las epidemias en 1976 y 1995 , precisó Gustavo Palacios, director del Centro de Ciencias Genómicas del Instituto de Investigaciones Médicas de Enfermedades Infecciosas del Ejército de Estados Unidos (USAMRIID).

En comparación con el genoma completo de la cepa responsable de la epidemia EBOV/Mak con el que se originó el brote en la hoy República Democrática del Congo, en 1976, los científicos han detectado las mutaciones en aproximadamente 3% del genoma.

Los tratamientos genéticos ofrecen actualmente la mejor esperanza para luchar contra el ébola, pero ninguno ha sido aprobado por la agencia estadounidense de alimentos y medicamentos ni su homólogo europeo.

Como la OMS ha adoptado medidas de urgencia para intentar contener la actual epidemia en Guinea, Sierra Leona y Liberia, un pequeño grupo de pacientes ha sido tratado con terapias experimentales y en los próximos meses se prevé otro en Sierra Leona.

Los virólogos han descubierto que 10 de las mutaciones podrían interferir con prometedores anticuerpos monoclonales que estimulan el sistema inmunológico.

No sólo el virus ébola ha mutado después del descubrimiento de estas terapias, sino que también continúa cambiando , subrayó el capitán Jeffrey Kugelman, un genetista de la USAMRIID, y uno de los autores del hallazgo. Tres de las mutaciones aparecieron durante el actual brote, confirmó.

Esta epidemia, que comenzó a principios del 2014, ha dejado unos 8,600 muertos.