Javier de la Calle, director general de Nacional Monte de Piedad, explicó en entrevista con El Economista los resultados de inversión social de la empresa mexicana, que ha sido una de las 10 primeras en sumarse a la agenda de desarrollo sostenible que propone la Organización de las Naciones Unidas para el año 2030.

“Tenemos una relación larga con el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo en México; fuimos una de las primeras 10 instituciones privadas en México en entrar al acuerdo. Lo que más nos entusiasma es que fue una iniciativa de los propios trabajadores del Monte en nuestras oficinas que nos motivaron a entrar al acuerdo”, comentó De la Calle.

En este sentido, Monte de Piedad pretende cambiar el enfoque de la beneficencia venida desde esta iniciativa de la inversión privada hacia objetivos con estrategias para que las poblaciones vulnerables en México sean sujetos de derechos y puedan acceder a un vida digna de una manera sostenible.

Para ello se apoyan de organizaciones de la sociedad civil que trabajan directamente con las poblaciones en tres áreas: problemas sociales diversos, formación de trabajo digno e inclusión financiera, mediante donativos que alcanzan los 334.6 millones de pesos de la operación prendaria que se destinan a la inversión social. De los cuales, 12.55% se destina a la formación para el trabajo digno y 87.45% a problemas sociales diversos.

Buscan construir una agenda de derechos sostenible

“Formamos a más de 600 organizaciones con una visión en los derechos humanos que atienden problemas en la sociedad”, dijo el director de Nacional Monte de Piedad, Javier de la Calle, de los cuales los “más comunes tienen que ver con educación, salud, niños desamparados, personas con adicciones, personas que han sido sujetos de violencia y quienes están en busca de trabajo digno”, enunció, por mencionar algunas de las problemáticas en las que pretenden hacer incidencia.

“Lo que buscamos es que las comunidades sean transformadas y con el paso del tiempo puedan autosostenerse y esos derechos humanos que van ganando sean derechos que se queden como parte de su cultura y su forma habitual de vivir”, destacó.

Por su parte, Marisol Fernández, directora de Inversión Social de Nacional Monte de Piedad, indicó que su objetivo es llegar a las poblaciones que más lo necesitan. 

“El área de Inversión Social es la encargada de ejecutar la estrategia de inversión de los recursos y de los remanentes que se generan de la actividad prendaria, lo hacemos con una lógica de pertinencia social y en los últimos años estamos dedicados a entender nuestra misión de ayudar al que más lo necesita y que esto responda a los retos del país y a los retos globales que tenemos, estamos buscando migrar de la asistencia al desarrollo sostenible”, comentó.

Para tal fin, el Nacional Monte de Piedad no opera el recurso directamente, para ello se vale de la ayuda de asociaciones que atienden diferentes problemas públicos, “de manera que nuestro trabajo está enfocado en fortalecer a estas organizaciones para que su trabajo sea mejor y más fácil”. En este sentido, mencionó que las poblaciones con las que trabajan son sujetos de derechos y las organizaciones con las que operan se encargan de restituir los derechos violados, lo que repercute en un problema público.

Buscan resolver problemas sistémicos

Esta dinámica de inversión social se lleva a cabo en el Monte de Piedad desde hace cinco años, “pero el modelo que está vigente se consolidó hace tres años y pensamos que es un modelo con el que vamos a estar trabajando los próximos cinco años, lo cual no significa que esto no sea un proceso de mejora continua”, hizo énfasis Marisol Fernández; sin embargo, aclaró que “es un modelo que tiene que dar mucho de sí, en el aspecto de buscar nuevas alianzas, impulsar la articulación entre varios actores que están trabajando una temática en particular para que la ayuda que dan las organizaciones no se quede sólo en las poblaciones que ellos están atendiendo, sino que se generen las alianzas entre diferentes actores para lograr el cambio sistémico”, explicó.

“Tú puedes estar atendiendo muy bien a 1,000 personas con enfoque de derechos, pero la problemática es enorme. Nuestra visión es que se logre una articulación en donde estén presente las organizaciones de la sociedad civil, sector público, sector privado y todos aquellos actores que nos permitan transitar más rápido hacia la solución del problema público y contribuir así al desarrollo sostenible de México”.

Agregó que cada año en términos de donativos Monte de Piedad aporta para la causa mencionada la cantidad de 350 millones de pesos, además de otros 50 millones que se destinan para otros programas llamados Posible y Becas Generación Bicentenario.

“El promedio de organizaciones que apoyamos cada año son al menos 630 y llegamos a 1.9 millones de beneficiarios directos a través de las organizaciones. Las alianzas que hemos generado incluyen al Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, la Organización Internacional del Trabajo, la Fundación de las Cajas de Ahorro Alemanas, y aliados locales”, destacó.

Detalló que la plataforma de empleabilidad juvenil que se ha venido desarrollando ahora mismo trabaja con jóvenes en situación de riesgo, así como en situación de calle, para impulsar el empleo digno, pero esa iniciativa la empezaron junto a cinco organizaciones y hoy en día es una plataforma formal que está orientada a incidir en política pública.

“Veo que el sector está migrando poco a poco a este nuevo enfoque. Creo que nosotros sí tratamos de articular estos esfuerzos para sentar a la mesa a diversos actores que cambien de mentalidad para resolver los problemas públicos, porque en la medida en que seamos más los que tengamos este enfoque es más fácil que el problema se resuelva”, finalizó Marisol Fernández.

Nacional Monte de Piedad

  • 334.6 millones de la operación prendaria, destinados a inversión social.
  • 1’933,588 personas apoyadas en condiciones de vulnerabilidad.
  • 632 organizaciones  de la sociedad civil fueron apoyadas en objetivos de desarrollo sostenible.

Javier de la Calle Pardo

  • Cargo: Director general de Nacional Monte de Piedad, IAP.
  • Formación: Estudió ingeniería química en la Universidad Iberoamericana; sus pasiones son su familia y la Ciudad de México, donde creció. Piensa que hay más de una deuda en materia de derechos humanos con la sociedad mexicana. Desde el 2011 se ha desempeñado en la institución Monte de Piedad, luego de una larga carrera en el sector financiero.

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