“El señorío de las expresiones artísticas de México, de los mejores escenarios del mundo, que son nuestros embajadores artísticos, estarán ahí (en Expo Dubái 2020) y también las distintas lenguas vivas, expresiones culturales que muestran nuestra mayor riqueza, que es la diversidad de México, raíces que serán mostradas en este espacio”.

Así lo adelantó la secretaria de Cultura del gobierno de México, Alejandra Frausto Guerrero, este jueves, durante el anuncio de la participación de la delegación mexicana en Expo Dubái 2020, el primer macroevento de alcance global después de la irrupción de la emergencia sanitaria y calificado como el evento cultural más grande del mundo, que tomará lugar en un magno complejo construido ex profeso para esta finalidad en el fulgurante emirato entre el 1 de octubre y el 31 de marzo de 2022, con la participación de 192 países, una cifra récord para una expo mundial, mismos que cruzarán caminos para desplegar ante los ojos del mundo lo mejor de su cultura, gastronomía, ciencia e industria.

En conferencia de prensa, encabezada por la titular de Cultura y los secretarios de Relaciones Exteriores (SRE), Marcelo Ebrard Casaubón; de Turismo, Miguel Torruco Marqués, y de Economía, Tatiana Clouthier, la subsecretaria de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la SRE, Martha Delgado Peralta, detalló que el concepto general del Pabellón de México, de 900 metros cuadrados en tres niveles, será a partir de la mariposa monarca y las flores mexicanas, que hará hincapié en la diversidad y creatividad económica, en la potencia cultural, el turismo y la sostenibilidad. No obstante, dijo que por primera vez el gobierno mexicano hará una inversión austera pero complementada a través de un convenio con la iniciativa privada, donde esta aportará la mayor parte de los recursos.

La agenda cultural en el pabellón contemplará arte, literatura, música, fotografía, danza, teatro, cine, gastronomía y artesanía. Además, confirmó Martha Delgado, la presencia de México se extenderá al Museo Louvre, en Abu Dabi, y en el emirato vecino de Sharjah.

ricardo.quiroga@eleconomista.mx