La bióloga Julia Carabias recibió la Medalla Belisario Domínguez, su discurso pronunciado en el antiguo recinto del Senado y en presencia del Presidente Enrique Peña Nieto, el presidente de la Suprema Corte, Luis María Aguilar, y los titulares del Senado y la Cámara de Diputados, Ernesto Cordero y José Carlos Ramírez Marín fue “un reconocimiento a la vital importancia de la naturaleza y un medio ambiente sano”.

La galardonada dijo que es imperativo que la producción de alimentos busque métodos más sustentables, por lo que pidió dar más atención a la investigación, pues parte de la solución es usar la mejor ciencia posible y poner mayor atención a las políticas del campo en México.

En la trayectoria de la investigadora también se suman haber sido la presidenta del Instituto Nacional de Ecología y secretaria de Recursos Naturales y Pesca en el gobierno de Ernesto Zedillo, además es miembro del Sistema Nacional de Investigadores y divulgadora de la ciencia en activo.

Sus investigaciones incluyen publicaciones en temas como la regeneración de selvas tropicales, restauración ambiental, manejo de recursos naturales, ecología, cambio global, pobreza y medio ambiente, manejo del agua, entre otros.

Ha sido reconocida con el Premio Getty (2001), el Premio Cosmos (2004), el Premio Campeones de la Tierra de la ONU (2005) y el Premio Alexander von Humboldt (2011), otorgado por la Universidad de Guadalajara.

Carabias es la séptima mujer que recibe este galardón, antecedida por Rosaura Zapata (1954), educadora de La Paz, Baja California Sur, María Hernández Zarco (1963), periodista e impresora nacida en Veracruz, María Cámara Vales (1969) de Yucatán, viuda del vicepresidente José María Pino Suárez, María Lavalle (1985), abogada nacida en Campeche y Griselda Álvarez (1996), profesora normalista de Jalisco.

Hoy toca el turno a la también docente, quien da visibilidad a dos sectores no necesariamente presente en estos escenarios: la ciencia y las mujeres. 

Javier Cruz, académico de la UNAM, destacó la importancia de que la científica ecóloga reciba este premio. Esto junta dos ideas importantes: “Primero que desde ciertas esferas del poder dan de pronto señales y se enteran que hay gente haciendo ciencia en México y particularmente ecología que es una ciencia super abandonada en México”.

Por otro lado, el decir “la” investigadora, le da un voto de confianza a las mujeres “porque ciertamente hay una gran cantidad de científicas que tristemente siguen padeciendo la desigualdad del estatus quo…Esto por un lado lo celebro, pero por otro, hecho de menos hacia el futuro el día en el que el hecho de que sea mujer sea irrelevante”.

Por su parte, Aleida Rueda, coordinadora de comunicación del Instituto de física de la UNAM aseguró que es una muy buena noticia que tenemos que celebrar, “que sea una bióloga y luchadora a favor del desarrollo sostenible, se debe reconocer””.

Y dijo que la lucha de Julia es polémica y a la vez ejemplar, “de pronto tienes que ser agresiva para jalar los ojos y los reflectores a temas que en realidad no se discuten, tales como las afectaciones a selvas, bosques y que no reciben suficiente apoyo en cuanto a dinero, atención y política pública…Es un tema que como científica se debe celebrar”.

Por otro lado, que sea mujer, dijo, aun es necesario destacarlo porque en los discursos existe pero no en la realidad, cuando se habla de equidad de género, en la practica no hay mujeres tomando las decisiones del país o en los centros de investigación.

“En un país en el que la ciencia está empobrecida y al mismo tiempo las mujeres, esto conjunta dos elementos de cierta vulnerabilidad social y ella al ganar este premio venido de una comunidad poco sensible a estos aspectos, gana mucho más relevancia”.

Por último dijo que a nivel internacional incluso podría darse el mensaje de que a México le interesan los temas y la investigación en la ciencia, “ahora esperemos que no se quede en el premio y que haya realmente una práctica política de estado, que el tema se vuelva prioritario…Los premios a veces sirven para eso, para mandar mensajes que luego obligan a hacer algo más al respecto”.