Este jueves 21 de febrero, en el marco del Día Internacional de la Lengua Materna, se hizo oficial el reconocimiento de la lengua Hñähñu

En las instalaciones del Teatro Hidalgo que se encuentra en el centro de Ixmilquilpan, pueblo hidalguense que resguarda historia y símbolos como la estatua original de la Diana Cazadora, se dieron cita asistentes al Congreso Interestatal para la Institucionalización de esta lengua. 

Los invitados hicieron presencia portando finos bordados representativos de su etnia. 

Hilos de color azul lucían incrustados en las texturas de algodón marrón que cubrían sus cuerpos rojizos y morenos que hacían volver la vista de locales quienes hundidos en la rutina; pero curiosos, sólo pasaban por el lugar caminando o en motocicleta. 

Este evento tuvo como precedente la publicación, en el Diario Oficial de la Federación (DOF), de la Norma de Escritura en Lengua Hñähñu. 

Foto: Cortesía Instituto Nacional de Lenguas Indígenas

Lo que representó para autoridades de la Secretaría de Cultura como Natalia Toledo, subsecretaria de Diversidad Cultural, quien asistió a este evento, un paso hacia el cumplimiento de los derechos lingüísticos de los hablantes de lenguas originarias. 

Hablantes activos, que viven en México, en donde se encuentran registradas 11 familias, 68 agrupaciones y 364 variantes lingüísticas según datos del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI). 

Las implicaciones de la institucionalización de esta lengua milenaria que proviene de la familia oto-mangue, una de las más antiguas y diversificadas de México, será que los gobiernos en sus tres órdenes (ejecutivo, legislativo y judicial) establezcan medidas y acciones para el uso de esta lengua en la administración pública, con el fin de garantizar los derechos lingüísticos de los hablantes de la lengua Hñähñu. 

¿Qué es una Norma de Escritura? 

La norma de escritura establece grafías, su uso y la ortografía de una lengua para producir material escrito consistente. 

En el caso de los hablantes de la lengua Hñähñu se llegó a un consenso para la Norma de Escritura, a pesar de las variaciones lingüísticas que devienen a esta lengua al ser una ramificación del Otomí, sin embargo, los Hñähñu se reconocen como un solo pueblo y con orígenes comunes. 

Esta lengua se habla en ocho estados del país: Estado de México, Hidalgo, Guanajuato, Michoacán, Puebla, Querétaro, Tlaxcala y Veracruz con más de 307 mil 928 hablantes vivos. 

Plan de Acción para el Año Internacional de las Lenguas Indígenas

En el evento la Oficina en México de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y el INALI firmaron una carta de intención para sumar esfuerzos y desarrollar el Plan de Acción para el Año Internacional de las Lenguas Indígenas (IYIL2019, por sus siglas en inglés). 

“México tiene una fortaleza con su diversidad cultural, yo creo que el actual gobierno quiere potenciar esa fortaleza, porque no es para nada una debilidad de tener un sociedad multilinguista, es justamente una ventaja enorme que hay que provecharla”, expresó en entrevista Frédéric Vacheron, representante de la oficina de la UNESCO en México. 

Cantan en Hñähñu

Miguel Cerón Maye es el maestro que dirige y enseña a entonar a más de 50 niños de educación primaria, quienes armonizaron el Congreso Interestatal para la Institucionalización de la lengua Hñähñu. 

El conjunto Flor de Orquidia (Doni Donza en Hñähñu) cantó al finalizar el evento dos himnos representativos para su comunidad, el himno nacional y el himno del estado de Hidalgo. 

Para Emilia Zonguapenca, directora de la escuela primaria bilingue Valentín Gómez Farías en la comunidad de San Miguel Jigui, esta es una forma de enseñar Hñähñu a nuevas generaciones. 

“La lengua materna es una asignatura que practicamos todos los días en la escuela, vemos la necesidad de que nuestra lengua no se pierda, esto a través de una forma más fluida para que aprendan la lectura y escritura: el canto. A los niños les gusta y nos ayuda a que el alumno aprenda de una manera lúdica”, comentó la directora en entrevista con El Economista.