Continúo con algunas de las lecciones que nos dejó el proceso electoral que recién concluye.

La verdad no es de nadie

Puedo compartir el sentimiento y la molestia por la restauración del PRI, porque recuerdo lo que eran como gobierno, y como Enrique Krauze dijo la noche del domingo, no han hecho nada para mostrar que han cambiado.

Pero todos esos millones de mexicanos (y votaron más que nunca esta vez) creen que ése es el camino. Quince y fracción de millones pensaron en otra alternativa, y poco más de doce en la tercera. Hasta 1 millón fue seducido con el rollo ciudadano liberal de Quadri. La democracia no es el gobierno de los mejores, de los más listos, de los más justos, de los más limpios y decentes. Es el gobierno que elige la mayoría. Aunque no nos guste ni tantito, aunque lo sintamos imposición. Podríamos ir más lejos y afirmar que la democracia es la imposición de la verdad de la mayoría (por eso los derechos de las minorías no se consultan a las mayorías).

SOBRERREGULAR ?NO ES LA SOLUCIÓN

Los que piensan que su opción es la mejor y la más inteligente suelen despreciar las otras. Algunos también suelen idealizar a las masas, al pueblo mexicano. Ese noble pueblo que siempre es víctima de las más atroces conspiraciones y manipulaciones para ser explotado y hundido en la miseria.

Para proteger a ese pueblo incauto e incapaz de ver detrás del discurso de las televisoras y algunos medios, se escriben leyes restrictivas. Leyes para medir la equidad en todos los aspectos en que los no sirve medirla. Acotar con reglas hasta el último detalle no hace que se cumplan, sean cumplibles o se pueda verificar su cumplimiento. No convierte el proceso en más justo.

TENEMOS EL GOBIERNO ?QUE MERECEMOS

Si piensas que todos esos ciudadanos que votaron PRI o PAN o PRD eligieron por dinero, despensas, programas gubernamentales, logotipos, colores, propaganda, encuestas, caras bonitas o la razón que sea, si todos ellos (o muchos de ellos, si eres moderado) decidieron vender y corromper su voto, sigue siendo un voto que los define y los representa. Electores corruptos que eligen líderes corruptos: sigue siendo representativo.

No lo digo (en lo absoluto) para justificar esas prácticas. La vieja historia del pobre pueblo de débiles mentales que fueron manipulados por Televisa o Milenio o quien quieran y por eso son incapaces de ver la verdad es tan inverosímil como insultante.

¿De verdad creemos ser tan infalibles, como individuos, como fuerzas políticas y como sociedad para juzgar a los demás como incompetentes, vendidos y estúpidos por no pensar como nosotros?

LAS REDES SOCIALES ?NO GANAN ELECCIONES

Las votaciones y sondeos en Twitter arrojaban resultados muy distintos. Las peticiones en Facebook para vetar a Televisa, Coca-Cola, McDonald’s(?), Telmex, o escriba aquí: ____________ la organización superpoderosa de su preferencia; no llevarán a descarrilar la elección.

Las redes propagan buena información, pero también una cantidad de desinformación pavorosa. Alimentan las teorías de conspiración y las ideas delirantes. Pensemos en esa fotografía de CNN que demostraba que los medios mexicanos nos engañaban, en la cual los porcentajes sumados de los candidatos superaban 115 %. O los tuiteros que sostenían tendencias de triunfo en el PREP cuando llevaba 5% computado. O la foto de urnas junto a un basurero que no demuestra absolutamente nada, excepto un encuadre eficaz para probar un punto.

Las redes como Twitter nos dan la oportunidad de interactuar con personajes que antes estaban, realmente, fuera del alcance de nuestras ideas y vituperios. Valernos de ellas para insultar, amenazar de muerte y denostar a Peña Nieto, Angélica Rivera, AMLO, Josefina o al periodista o intelectual culpable de todas nuestras frustraciones no vuelve a México un mejor país. Ni siquiera sirve como desahogo. Sólo exhibe lo hondo que han penetrado las semillas del odio en nuestra sociedad.

TODO ES TEMPORAL

Se vale estar descontento, molesto, hasta indignado porque las cosas hayan terminado así. También se vale estar feliz y eufórico.

Por lo menos en este corte de caja. Al final, lo que tuiteó Calderón es bastante acertado (nos guste o no como Presidente): en la democracia ni las victorias ni las derrotas son para siempre .