Para todos los que esperaban ansiosos, las campañas han llegado! Frescos spots proyectando lo más creativo del imaginario publicitario nacional invaden la televisión y la radio. Uno tras otro, alguno repetido (por que no hay más de ese candidato). En un afán de economizar los spots de radio los crearon a partir del audio de los de televisión.

Los candidatos cuentan con que escuchar el audio llevará a nuestros cerebros a traer a la memoria las memorables imágenes que los acompañaban en la pantalla.

PEÑA NIETO (CUATRO SPOTS)

Peña Nieto hace un anuncio de corte nacional y tres de tipo semi local. En el nacional se ve al candidato recorrer un país vacío, avenidas, calles céntricas, escalinatas, plazas. No se ve un alma en las calles, el México que proyecta es limpio, moderno, listo para habitarse. Contrasta con un audio en que anuncia que recorrerá el país viendo a la gente a los ojos . Si el spot fuera el universo de partida, diríamos que Peña Nieto es el único habitante de México.

Peña Nieto aprovecha los años de televisión promocionando sus obras y eventos en el Estado de México. Se puede dar el lujo de decir tú me conoces con la certeza de quien tiene los números de reconocimiento en las manos. Excepto que realmente nadie lo conoce, quizá debiera decir tú me reconoces.

Sus otros tres spots son de corte local. Uno en Veracruz, donde en un puerto despejado lamenta que al estado que es canción haya llegado la violencia. Se compromete a ajustar la lucha contra el crimen organizado, como si fuera cuestión de afinar un motor. Por supuesto no menciona que el Estado de Veracruz ha sido gobernado por casi un siglo por su partido, o que tiene historias particulares de violencia. Lo suyo es la imagen, que tanto deslumbró a Ciro Gómez Leyva: Peña Nieto hablando con un mesero; otro sirviéndole un café con leche al candidato; Peña Nieto bailando con una joven en la plaza del puerto. El Estado más alegre no merece algo más serio que imágenes de postal turística y una promesa vaga de realizar ajustes.

En Guanajuato, Peña Nieto habla de historia (o sea: menciona la palabra historia). Baja escalinatas, saluda a un niño de una estudiantina, charla con jóvenes desconcertados en un portal. Viste elegante, nos habla de tú, con firmeza, lo conocemos, sabemos que va a cumplir, va a comprometer su palabra porque sabe comprometerse. Sus estrategas tienen muy claro que lo que venden es imagen y poca sustancia, y la imagen está bien trabajada.

En Quintana Roo, el spot se filma en medio de una ventisca. Peña Nieto parece conmovido por el potencial turístico del Estado. Prueba una empanada frente a una señora que lo mira con arrobo; abraza muerto de risa a una señora radiante porque se le hizo. El resto del tiempo va solo en un muelle o frente a un faro. Por lo menos nos evitan las playas soleadas del caribe, los hoteles, los bañistas, las discotecas.

El potencial turístico está en esas áreas solitarias, mientras el candidato se equipara a un faro que nos iluminará a todos, los que sabemos que se compromete y sabe hacerlo y sabe cumplir y sabemos que va a cumplir. El mensaje es clarísimo. No sé si convincente. La campaña de Madrazo hace seis años era visualmente más creativa.

VÁZQUEZ MOTA (TRES SPOTS)

Josefina diferente, tiene tres spots ominosos. Oscuros. Sobrios. Llenos de negrura. En el primero vemos a un niño corriendo por un descampado. Música de suspenso. La candidata nos dice que quiere que la policía cumpla con su deber. Por un momento no sabemos si su deber es detener al niño, rescatarlo, o abatirlo a tiros. Simplemente el niño huye. Entonces la candidata aclara proteger a nuestras familias . Un policía federal se sube el cierre del uniforme, el niño corre más, y entonces, la música sube de tono y la candidata, con traje sastre beige, da su lista de deseos para la policía; palabras gigantescas flotan detrás de ella en fondo negro: Eficiencia, Legalidad, Seguridad.

Vázquez Mota alza la voz mientras la música se transforma en una suerte de himno motivacional. El niño sonríe, corre pero con un cometa. La candidata cierra los ojos un segundo, un gesto que denota gravedad y dureza, lo que va a decir es en serio: Quiero construir un México diferente . Imágenes del ocaso, lema de la campaña y el rostro relajado de la candidata viendo al atardecer.

Los estrategas del PAN necesitan que alguien los ilumine. No me refiero únicamente a la oscuridad de sus imágenes. A la severidad de la candidata con fondo negro. A las referencias al quiero esto, quiero lo otro, sin un atisbo de voy a hacer esto, voy a hacer lo otro. Por lo menos el comprometido Peña Nieto daba el siguiente paso.

La imagen del niño huyendo transformada en juego con cometa sonaría muy bien en el papel, pero la realización es pobre. El atardecer da bonitos colores, pero también simbólicamente representa el fin, el ocaso, la decadencia de algo. No sé si son las imágenes que necesita proyectar el PAN. Pensemos que Fox y Calderón se valían del amanecer, de imágenes luminosas para dar bienvenida a una nueva era , de cambio pues. No me interesa debatir aquí si sus gobiernos consiguieron o no lo que prometieron. Hablo exclusivamente de los spots, de lo que dicen e inspiran.

El segundo spot de Vázquez Mota se detiene en contar su mayor y (al parecer) único logro como Secretario de Educación Pública. Es una respuesta a todos los que piensan que no tiene experiencia para gobernar, y su respuesta es tan tibia y tan pequeña frente al esquema general de problemas del país, de todo lo que hace falta, que esos exámenes de maestros parecen una chamba estudiantil en un currículum que necesita más páginas.

En la radio hay una variante, donde la candidata dice que fue la primera mujer Secretario de Educación, que fue la primera mujer Secretario de Desarrollo Social, lo cuál está muy bien; pero lo que no dice es por qué fue bueno, que fuera mujer, más allá del conteo de cuotas, por qué eso fue diferente.

El tercer spot habla de ella como una mujer a la que nadie le regaló nada. Nuevamente los tonos oscuros y negros. Se mira en el espejo recordando la tienda de pinturas de su padre. Es lo que se conoce un spot para salir de cero, para llegar a todos los que no la conocen o la reconocen. Un spot tardío frente a lo que juegan los demás candidatos, pero que puede provocar simpatía de aquel que busca elegir a alguien con quien se puede identificar. Cuando leemos una novela nos puede gustar identificarnos con el personaje, no estoy seguro si los mexicanos buscan elegir a alguien así, o si quieren a alguien fotogénico o un Mesías. Los del PAN parecen pensar que ahí está la diferencia de Josefina. Le falta mucho a este discurso. Las imágenes oscuras tampoco hacen mucho bien a la idea de que los panistas son severos y conservadores.

AMLO (DOS SPOTS)

Los spots de AMLO vienen en varias denominaciones, porque lo postulan muchos partidos. En el primero, vemos al candidato frente a un escritorio, que suponemos pretende ser Presidencial. Extiende la mano y se disculpa por haber luchado por la democracia y la libertad, si de paso incomodó o molestó a alguien. Es un spot dirigido a los votos perdidos desde 2006 hasta 2012, la reconciliación ofrecida no es con el PAN, Calderón o la mafia, es con sus votantes perdidos.

El segundo spot de AMLO es uno de los más efectivos hasta ahora. Parecido a uno que usó en 2006, sólo que pulido. Una secuencia fotográfica que parece recapitular en segundos la historia de México: una revolución glorificada de mexicanos valerosos, setenta años de corrupción (ilustrados por una foto de Salinas y una del terremoto), doce años de cambio frustrado (un montaje de una de las imágenes de las campañas de Fox y Calderón), una cifra desmesurada (60 mil familias enlutadas), niños tristes, imágenes de desolación.

Peña Nieto debería tomar nota, así se ilustra la idea de un México desolado en busca de un redentor. Vázquez Mota debería tomar nota, las imágenes como metáfora del discurso (el edificio derrumbado señalizando la decadencia del PRI).

Después un breve montaje sobre los hombres que luchan por la justicia y libertad , colores, AMLO y el ingeniero Cárdenas, el candidato abrazando gente, finalmente el candidato en contemplación, de espaldas, en la ventana presidencial , suponemos que viendo el jardín de Los Pinos, mientras decide como traernos justicia, paz y fraternidad a todos. Una imagen que usó Barack Obama en su campaña.

QUADRI Y SU REALITY

El spot de Gabriel Quadri es posiblemente el más ingenioso. Es simplón, fácil y creativo, y sin embargo, funciona muy mal en la radio. El candidato nos dice que cuatro jóvenes recorren el país, la imagen es de una combi verde circulando por algún terreno ejidal. La joven dice que ella es seria y estricta. El galán dice que a él le gusta verse bien. Otro dice que él es amoroso y finalmente una versión rejuvenecida de Quadri nos dice que él es un profesor comprometido con su profesión y el país. El candidato entonces nos pregunta a quién elegiríamos para representarnos a todos.

Broma aparte, es posible que en una primera vista no caigamos en cuenta que se trata de versiones caricaturizadas de los otros candidatos. Quadri con su imagen desenfadada se caricaturiza también, pero quiere salir mejor parado que sus compañeros de combi. No es un spot para ganar, pero es muy efectivo para un partido con 1% que aspira a granjearse la simpatía de votantes apolíticos a los que les pueda gustar el chiste.

REPETIR Y REPETIR

Son pocos spots, y en la idea de democracia que dibuja la última ley electoral, parece que es a través de este tipo de mensajes esquemáticos, sobreproducidos, caricaturizados, que nos podremos enterar de lo que pretenden, piensan y quieren los candidatos. En un lapso de una hora podemos escuchar un spot tras otro y una repetición más en la radio. Los medios cumplen con la ley y los programan seguidos hasta llenar la cuota. El efecto es que se van convirtiendo en ruido, y todo el análisis anterior se va al garete, como ejercicio de comunicación es lamentable.

Si estos spots son un ejemplo de lo que viene en estos meses, más vale que rentemos algunas películas, apaguemos la radio o sintonicemos canales de cable. No sea que entre sueños empecemos a escuchar: comprometiendo, comprometerme, compromiso, quiero, quiero, quiero, reconciliación, paz, dignidad, justicia, blah, blah, blah.

Quadri tiene razón, uno de ellos nos deberá representar a todos. Lo más lamentable es que después de este ejercicio parece que ninguno merece obtener el papel.

Twitter: @rgarciamainou

BVC