En nuestro país se venden cada año alrededor de 7 millones de boletos para espectáculos en vivo. Sólo en la primera mitad del año, OCESA/CIE México reportó ventas por 2 millones 296,958 entradas y Zignia Live hizo lo propio con la suma de 1 millón 188,253 boletos.

La mayoría de los boletos se comercializa por Ticketmaster o Superboletos, pero los demás van a la calle, para ser producto de reventa ilegal que la ley castiga hasta con 30 días de salario mínimo. Si es vía Internet, la reventa no está tipificada.

El resto de las entradas se vende en páginas web, vía WhatsApp y en la reventa legal con páginas como Stubhub o la empresa mexicana Bolettos, los cuales fungen sólo como intermediarios.

Stubhub asegura que 40% de las entradas para espectáculos y eventos deportivos no se vende en el mercado primario y acaban en el secundario, la llamada “reventa legal”.

De hecho, StubHub lanzó FanProtectTM Guarantee, que permite comprar y vender con total seguridad y presumen que en su plataforma sólo se registra 0.67% de incidencias.

Desde el 13 de mayo, la Cofece (Comisión Federal de Competencia Económica) inició una investigación sobre la posible realización de prácticas monopólicas relativas al mercado de la producción y promoción de espectáculos en vivo, operación y administración de centros para espectáculos en vivo, y distribución y comercialización automatizada de boletos, pero la investigación se ha prolongado demasiado y hasta ahora no se ha dado a conocer resultado alguno.

Ticketmaster refuerza medidas contra la reventa en Europa

“Batalla ganada a la reventa ilegal de entradas. Hace más de un año les prometí que daríamos guerra (...) y juntos lo logramos #NoALaReventa”, escribió Alejandro Sanz ante la noticia del cierre de Seatwave, portal de reventa legal de boletos que son propiedad de Ticketmaster.

Sanz comenzó el año pasado una Alianza Anti-Reventa, una campaña que pide a empresas como Ticketmaster tomar acciones acerca de la reventa legal o mercado secundario, como le llaman en la industria.

Hace unos días, Ticketmaster decidió cerrar Seatwave y posteó: “Cerramos Seatwave. El mercado secundario ya no los convence y sabemos que estás cansado de ver cómo otras personas compran entradas sólo para venderlas y obtener un beneficio económico”.

Pero anunció que lanzará en Europa una nueva plataforma donde fans puedan vender boletos a otros fans para algún concierto pero sólo con el precio original o inferior, un sistema que ya funciona en algunos países.

Las críticas con Seatwave en España fueron duras, pues los usuarios no se explicaban cómo Ticketmaster vendía boletos en el mercado primario con la derecha y con la “mano izquierda” los revendía en su plataforma.

Cabe aclarar que Seatwave es una plataforma donde los usuarios vendían sus entradas y Ticketmaster negó cualquier caso de corrupción.

Uno de los problemas que tuvo más focos mediáticos fue el del concierto de Bruce Springsteen en España, donde los boletos se esfumaron de Ticketmaster y en tan sólo en un par de horas aparecieron en Seatwave.

En aquella ocasión, Doctor Music, quien se encargó de la gira en España del músico, indicó que la reventa era ilegal en todas sus formas.

“Queremos manifestar nuestro total rechazo a la reventa de entradas, que encarece las entradas de los conciertos en beneficio de especuladores sin escrúpulos (...) Y por eso hemos decidido denunciar a las plataformas de reventa como Ticketbis, Seatwave y Viagogo, entre otras, ante los organismos reguladores de espectáculos”.

La Alianza Anti-Reventa impulsada por Alejandro Sanz proponía cosas como: requerir que todas las compañías de venta primaria de entradas monitoricen la actividad de la venta de entradas y anulen las entradas que comprueben que han sido revendidas, según se puede leer en el comunicado.

“La alianza nació con el objetivo de poner fin a esta abusiva situación, solicitando al gobierno y/o a las comunidades autónomas de manera enérgica y urgente una legislación efectiva para la era digital, que prohíba con carácter general la reventa especulativa de entradas y que actúen para defender a los consumidores en sus competencias, tal y como existe en países como el Reino Unido, Italia o Francia”.

El artista pidió a las autoridades regular las plataformas de reventa por Internet y que empresas como Ticketmaster anulen boletos que se compraron en la reventa.

Seatwave sigue operando pero anunció que ya no subirá a su plataforma nuevos eventos.

Seatwave

Intermediario entre compradores y vendedores: los usuarios registrados podrán comprar y vender entradas a otros miembros. Seatwave es únicamente un intermediario en las transacciones entre los compradores y los vendedores que operen a través del Sitio Web. Seatwave no es propietario de las entradas que los miembros compran y venden en este sitio web. Seatwave no compra ni vende entradas.

vgutierrez@eleconomista.com.mx