Finalmente las posibilidades de la entrega presencial del Premio Alfaguara de Novela 2020 al escritor mexicano, Guillermo Arriaga, por su novela Salvar el fuego no fueron viables, pero la ceremonia fue igual de solemne que como hubiera sido en el país ibérico.

Con la presencia virtual de Arriaga, vestido de camisa y saco al otro lado de la pantalla, el acto se llevó a cabo como preámbulo de la décimo quinta edición del Hay Festival Segovia, que tendrá lugar del 17 al 20 de septiembre. El galardonado reconoció el premio que, simbólicamente, le fue entregado por la editora Pilar Reyes en la forma de una escultura del artista español Martín Chirino, que evoca el logotipo de la editorial Alfaguara.

Después de la entrega del galardón, el también director y guionista conversó con la periodista Pepa Fernández, quien le solicitó su reflexión sobre el momento de la pandemia que enfrenta México. Y este refirió para el público español y del resto del mundo que el impacto en personas infectadas y de fallecimientos por Covid-19 ha sido tres veces mayor de lo esperado: “entonces yo creo que la pandemia ha hecho aflorar las enormes diferencias sociales y económicas que existen en México”.

Más adelante, a propósito de la vehemencia de su novela, ante la pregunta de la periodista sobre si cree que un libro puede convertirse en la vela más luminosa en tiempos de oscuridad como los que afrontamos en el orbe, Arriaga respondió:

“Yo creo que de todas las artes en esta pandemia, quizás la que mayor fuerza o poderío puede tener para alguien es la literatura, porque es la que causa mayor introspección. La función de los libros es hacerte ver hacia un lugar que tú no imaginaste. El gran libro es el que te hace dar una vuelta en 360 grados, pero el más brutal de los libros es el que, después de haber dado una vuelta, te hace ver hacia dentro. Creo que la vela son las preguntas que se propulsan por la lectura”, detalló.

Explicó que Salvar el fuego es una reflexión sobre los parámetros de felicidad que nos inoculan desde la infancia. Esa felicidad, agregó, no necesariamente deviene de nuestras motivaciones sino por influencia del exterior, por lo que para muchas personas esa noción de felicidad puede resultar poco satisfactoria. De ahí el nombre, reveló, puesto que salvar el fuego es rescatar lo propio de cada uno, aquello que nadie puede cambiar ni arrebatar.

“Definitivamente creo que es mejor la novela imperfecta de un escritor con talento”, explicó, “porque una sola frase te puede cambiar la vida; en cambio en la otra lo único que podrás encontrar es perfección gramatical. Entonces a mí me gustan las novelas imperfectas. Yo siempre he preferido esa novela que te arrastra, te conmueve, te hace ver la vida desde otra perspectiva, distinta a la que solamente se reduce a un goce estético”.

Agradeció a quienes han leído su obra. A quienes están por leerla, sin embargo, explicó: “yo no puedo garantizar que les guste una obra. Es imposible. Pero sí les puedo garantizar que puse toda mi sangre y mis entrañas, mi corazón, mis horas e incluso mi salud para cada una de mis obras; no las hago a la ligera y si corrijo tanto es porque sé que quien me lee va a gastar horas de su tiempo y de su dinero. Lo menos que puedo hacer es un trabajo lo más profesional posible”.

En dos ocasiones, antes y después de la participación de Arriaga, la actriz colombiana-española, Juana Acosta, leyó dos pasajes de la novela galardonada.

Guillermo Arriaga fue anunciado como ganador del Premio Alfaguara de Novela, dotado con 158,000 euros, el pasado 24 de febrero. Su novela fue elegida de entre alrededor de 600 manuscritos. El texto fue presentado para concurso con el nombre “El león detrás del cristal” y bajo el seudónimo de Isabella Montini.

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