Una historia olvidada.

Historias antes no contadas harán mella en este Festival Cervantino 2019.

Como es la de un grupo de astrónomos mexicanos que viajaron a Japón para estudiar un fenómeno llamado “El tránsito de Venus”.

En el año de 1874, esta historia olvidada narra los obstáculos que sortearon los científicos en su viaje, y permite ver de manera muy simple la situación política del México de aquellos años bajo la batuta de Sebastián Lerdo de Tejada, luego de que el presidente Benito Juárez falleciera.

“Es un hecho histórico que se aborda desde el teatro. Creo que es una manera lúdica de dar a conocer noticias importantes de esta historia de México, y no sólo de las guerras”, dijo en entrevista la directora de esta puesta en escena Emma Quiroz.

En la trama hay algunos objetivos no se alcanzan; pero se relata el origen de las relaciones de amistad entre los países de México y Japón.

“Fue un acontecimiento que abrió relaciones internacionales y ahorita en el Festival Cervantino se tiene que considerar que Guanajuato es un estado que tiene mucha industria japonesa, es importante que se cuente de dónde viene esta cooperación” resaltó la directora.

“Vamos a poder ver escenarios japoneses, mexicanos y vamos a ver un planetario en el escenario“ adelantó Emma Quiroz que dirige Teatro Alterante de León, un grupo escénico que inició en el año 2006.

Sus participantes deciden reunirse y abordar las artes escénicas bajo una perspectiva de “alterar”, ya que consideran que el teatro que no logra modificar el estado del espectador, no sirve de nada. En los últimos años han realizado trabajos infantiles apoyados en las técnicas de títeres guiñol. Con una inclinación por textos de autores latinoamericanos.

Una historia olvidada se presentará en Auditorio de Minas el martes 22 de octubre a las  4 de la tarde.

El inspector

Esta es una puesta en escena que según nos comentó su director David Olguín, con una larga y fructífera carrera como director en la Ciudad de México, “será un retrato de la corrupción y de las pasiones humanas”.

Enfatizó el director que el teatro ruso de la pluma de consolidados autores como Nikolái Gógol combina la sátira social y la denuncia que nos lleva a un pequeño pueblo de Rusia zarista a finales del siglo XIX, “pero que bien podría situarse en cualquier otro lugar del mundo, y sobre todo en México con tiempos tan convulsos”, apuntó.

En la historia, los residentes se preparan para la llegada inesperada de un inspector de San Petersburgo, el orden se empieza a alterar ya que hay distintos personajes aparentando lo que no son, como; el alcalde, el supervisor de escuelas, el director del hospital entre otros personajes. El Inspector estará acompañado por la música de Alfred Schnittke y se presentará en el Teatro Principal el miércoles 23 de octubre a las 6 de la tarde.

Riñón de cerdo para el desconsuelo

Cuenta la historia de Gustave, un escritor sin talento que, vencido por Samuel Beckett tanto en un concurso literario como en una conquista amorosa, planea su venganza junto con su fiel enamorada Marie, juntos viven una historia que gira en torno a la obsesión, el anhelo y la escritura.

Eduardo Rosales Urbina, director y actor de Guanajuato, que pertenece a la compañía Golem Laboratorio Teatral desde hace 5 años, dijo en entrevista con El Economista que la intención que puso en esta producción está cerca de la reflexión sobre nuestros errores y cómo estos nos pueden dejar más aprendizajes que los triunfos.

“Me interesa mucho abordar el fracaso artístico, la reflexión que a mi me deja esta obra es aprender de nuestros propios fracasos en la vida y tratar de fracasar cada vez mejor, tal vez así se pueda llegar a algo que valga la pena”, comentó Rosales Urbina.

Riñón de cerdo para el desconsuelo se presentará en Catacumbas Mesón de San Antonio el viernes 25 de octubre a las 8 de la noche.

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