Un niño, su abuelo y el encuentro con un caballo salvaje son los elementos dramáticos de los que parte la directora Alicia Martínez Álvarez para contar una historia infantil llena de poesía, teatro, danza y música, que gira en torno a la amistad, la libertad y el respeto.

La puesta en escena Caballo blanco está inspirada en la película Crin blanca de Albert ?Lamorisse: Para mí es un canto a la libertad. La historia es profundamente conmovedora. Me ?parece hermosa, así que me dieron ganas de contarla a través del teatro .

Como la historia proviene de un lenguaje cinematográfico, ?Alicia temía que su puesta en escena no estuviera a la altura: (...) pero finalmente tomé la decisión y fue un trabajo que hemos hecho con mucho amor. Es un trabajo de mucha emoción y mucha acción , asegura Alicia.

La historia trata sobre un viejo pescador y su nieto, ambos viven en un lugar mítico ... donde el río se besa con el mar. Un lugar donde hay caballos en libertad. Un día se encuentran frente a un caballo que le enamora, le fascina y le hace sentir las ganas de cabalgar... como un caballo libre , comenta Alicia.

Al mismo tiempo nos topamos con la historia del caballerango, que no soporta ver que el caballo no tiene dueño, como si los animales libres tuvieran que tener dueño. El niño, se da cuenta de que el caballo no quiere ser domado y decide ayudarlo a escapar, decide ser leal a su amigo. Y es ahí donde nuestro protagonista va entendiendo los valores de solidaridad, la libertad y el amor que poco tienen que ver con el deseo de dominación del otro.

Si bien es una historia dirigida a niños, la puesta en escena seduce a los adultos: Apelamos a una historia de amor en la que los niños y los espectadores (y nuestro ser interno, infantil) salgan con ganas de creer que este mundo puede ser mejor .

Es una metáfora de nosotros mismos... ¿qué tanto necesitamos domarnos emocionalmente e intelectualmente? La cantidad de información que necesitamos para ser productivos en esta sociedad, también sacrifica una parte de nuestra libertad y de nuestras ganas de cabalgar y de volar. .

Las máscaras son un elemento importante. Los actores comienzan sin máscara para luego colocársela frente al público, es un proceso de transformación que recae en las habilidades dancísticas y corporales de los artistas en escena.

Para los movimientos de los caballos, hubo un análisis previo para entender la dinámica del caballo: Hemos transitado por muchas etapas para tratar de entender como podríamos representar un caballo en escena sin usar botargas ni caer en la figura del hombre-?caballo, así que decidí que la figura que podía ayudarnos sería el danzante, que logra esta transformación por medio de la danza y de la síntesis .

Caballo blanco se presenta los sábados y domingos a la 1 pm en el Teatro El milagro (Milán 24, entre Lucerna y General Prim, colonia Juárez).

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