Una cosa que queda clara en la Reunión de Premios Nobel en Lindau (Alemania) es que no hay una regla sobre lo que hace un científico tras ganar tan importante reconocimiento.

Algunos, como el mexicano Mario Molina, se dedican a usar su reputación para tratar de ayudar a la humanidad; otros, como el británico Brian Josephson, aprovechan para sacar a la luz ideas aventureras y hasta descabelladas, que antes les habrían hecho perder toda credibilidad; también están los que, como Theodor Hänsch, simplemente siguen trabajando en lo que les apasiona y que eventualmente podría conducirlos a nuevos descubrimientos importantes.

En este último caso, ese descubrimiento podría cambiar la historia del universo (o, más bien, la forma en que hasta ahora creemos que ocurrió) y/o la mecánica cuántica, una ciencia que se considera completa y sin sorpresas desde hace algunas décadas.

Theodor Hänsch es el creador del artefacto de medida más preciso que existe con el que podemos acceder al comportamiento de algunas de las cosas más pequeñas que hay en el universo: se llama Peine Sintetizador de Frecuencias y permite medir cosas tan pequeñas como una centésima de una billonésima parte de un metro (es decir: 0.000,000,000,000,001 metros).

Pero como eso no nos dice nada, aclaremos que el Peine de Hänsch es un espectrógrafo, es decir, un medidor del color de la luz.

ESPECTROS Y SORPRESAS

Cuando algo (digamos un foco) emite luz, esto se debe, según la mecánica cuántica, a que sus electrones cambian de estado energético. Cuando un electrón pasa de un estado energético a otro de menos energía, emite un fotón de luz cuyo color dependerá de la diferencia de energía entre los dos niveles.

Podemos decir que el Peine de Hänsch permite distinguir luz de colores tan parecidos que sólo difieren en la citada cifra llena de ceros.

Y lo que viene a contar a Lindau es cómo, junto a su equipo, agregó un cero más a esa precisión (los resultados se publicaron el pasado mes de abril en Nature) y por qué cree que es posible añadir otros tres ceros. Por lo pronto, el cero adicional podrá parecer ocioso y, sin embargo, ha puesto a temblar a los teóricos en mecánica cuántica, ya que esta ciencia que se consideraba esencialmente completa espera varios sobresaltos de la refinada resolución del Peine.

También los cosmólogos esperan averiguar, con esa nueva precisión, si las supuestas constantes universales (como la aceleración de la gravedad, la velocidad de la luz o la constante de Planck) han sido efectivamente constantes a lo largo de la historia del universo.

En la vida cotidiana, el Peine de Hänsch permitió hacer los precisos relojes que se usan en la tecnología del GPS, ciertamente no se puede predecir que se generará con la nueva precisión.

¿PERDIDO EN LA TRADUCCIÓN?

Espero poder transmitir a mis lectores lo que me explicó , le comentó este reportero al científico.

Ojalá –respondió Hänsch-. Creo que la divulgación es muy importante, pero también creo que cuando no usas lenguaje técnico y traduces los conceptos a lenguaje común, se pierde mucha riqueza y las cosas se vuelven un poco… aburridas, no transmites en realidad lo emocionante y divertido que puede ser hacer ciencia . Ojalá algo de la emoción haya quedado en esta transmisión.

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