Me temo que una buena parte de la comunidad cultural, incluida en ella los numerosos funcionarios en todos los niveles de gobierno que de una u otra forma trabajan por la misma, se cree el cuento de los presupuestos históricos. Cierto, nada como festejar el aumento del gasto público en cultura. Más aún si va, en su mayor proporción, a manos de esos servidores públicos, quienes así perpetúan que la mejor forma de hacer política es con dinero del erario y la desmemoria. A pesar de contar con variadas herramientas para el análisis de la economía cultural, no deja de causar estupor la ligereza con que se maneja la información en torno del presupuesto del subsector cultura y artes de la SEP para el año que comienza.

Ni la escuela de la vida ha logrado que los principales actores del sector cultural aprendan a analizar en lo básico el diseño y ejecución del gasto para comunicarlo con responsabilidad. Veamos aunque sea por encima dónde mejor se refleja la grandeza del engaño: en la repartición de los etiquetados.

1.- El subsector ejercerá casi 16,500 millones, alrededor de 200 millones menos que en el 2012. No se dice que la anterior administración informó que fueron 15,600 millones; que es deber desagregar el presupuesto; que al hacerlo, un alto porcentaje va a gasto corriente; que otra porción corresponde a los etiquetados en los que Conaculta es un locuaz censor burocrático, y que entre muchas tareas (como el hablar en pesos reales), resta presentar los montos organismo por organismo y programa por programa del Consejo. La falta de transparencia sigue haciendo historia.

2.- Entre asignaciones, reasignaciones, ampliaciones y confabulaciones, el Congreso repartió 5,181 millones, de los cuales poco más de 945 millones son para proyectos no gubernamentales, los de la famosa sociedad civil organizada. Es decir, los ganones son los gobernadores, los alcaldes y los delegados del Distrito Federal... Pero no todos. De esta forma, a rasa tabla, burlando los principios de proporcionalidad, se le otorga a cada entidad 32 millones de pesos y 15 millones a cada una de las 10 ciudades patrimonio que tenemos. Esto suma 1,175 millones.

3.- Los restantes 3,906 millones se dividen en tres segmentos. El primero, proyectos estatales, con casi 988 millones para 147 beneficiarios. El Estado de México sacó 31 partidas. Cosa curiosa, reunió 196 millones para bibliotecas digitales en numerosos... municipios. De lejos, Coahuila y Zacatecas obtuvieron cada uno financiamiento para 10 proyectos con alrededor de 50 y 67 millones, respectivamente. En este, como en los otros segmentos, no dejan de llamar la atención algunos nombres y montos. Casos: Nuevo León, 28 millones para la museografía del Museo Papalote Verde; 25 millones 400,000 pesos para proyecto estatal de cultura de Puebla; 30 millones para el Festival de Cultura del Caribe y 25 millones para proyectos culturales de Sonora.

4.- El segundo segmento es proyectos municipales. La feria les llegó a los pobres y endeudados alcaldes. La friolera de 1,974 millones de pesos para 583 planes. Jalisco barrió con 80 etiquetados que suman aproximadamente 180 millones. En número de proyectos aprobados le siguen el Estado de México con 52, Puebla con 43, el Distrito Federal con 40, Nuevo León con 32 y Guerrero con 30. El menos agraciado, Quintana Roo con tres, que suman poco menos de 21 millones. Los casos: 42 millones 400,000 pesos para el proyecto municipal de cultura de la ciudad de Aguascalientes; 36 millones 300,000 pesos para la creación del Circuito Cultural Villa Futurama en la Delegación Gustavo A. Madero; 32 millones para que Pachuca adquiera los predios del ferrocarril para la construcción del museo del estado de Hidalgo; 15 millones para el festival de las artes de Autlán de Navarro, Jalisco, y 189,800 pesotes para que el munícipe de La Barca (Jalisco) equipe su Biblioteca Pública.

5.- El festín de la tomadura de pelo culmina con los proyectos no gubernamentales. ¡Bingo! De los 165 beneficiarios ¡74! son del DF, lo que representa alrededor de 300 millones de los 945 etiquetados. ¡Bingo! Repitieron la dosis: a la Fundación Azteca, 130 millones disfrazados como programa de apoyo a orquestas infantiles, mientras que Proniños Marginados (DF) y el Centro Cultural Cristo Rey (Acapulco) se llevaron cada uno 20 millones; la Universidad de Guadalajara se embolsa 37 millones, cifras que contrastan con los 9 millones asignados al FMX Festival de México.

6.- El presupuesto del Conaculta es entonces de 11,258 millones de pesos, menos gasto corriente, menos inflación real (plus ou moins). Sigan festejando los dineros históricos.

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