En un ambiente oscuro y gótico, semejante al de la época de la inquisición, dos mujeres son acusadas de faltas contra la moral. Encerradas en una mazmorra son interrogadas y torturadas por el Gran Inquisidor y sus verdugos también comparten el lugar con un hombre cobarde encerrado desde hace tres años; todos ellos, a través de castigos y diálogos fuertes, van haciendo que el espectador se identifique con la culpa, un sentimiento más común de lo que parece.

Ésta es la nueva propuesta del laboratorio de Teatro Menádes y Faunos Dionisiacos, quienes presentan Culpables: El Tribunal de la santa culpa, en el Centro Cultural El Foco.

Arcelia Tinoco, su directora, platicó sobre los retos y expectativas de este nuevo trabajo.

Siempre he tratado de abordar temas que tienen que ver con la sociedad y que me afectan a mí también, temas que hacen empatía con el público y con los que se sentirán identificados, aunque no necesariamente de manera tranquila .

Arcelia, quien también es parte del elenco, explicó: En un trabajo interno tuve la necesidad de expresar y sacar la culpa, desde el laboratorio empezamos a trabajar ese tema y me di cuenta que todos tenemos un antecedente, por cómo nos educaron y nuestras vivencias; cómo a través de la culpa nos han hecho sentir menos y no creer en nosotros.

Llegué a la conclusión de que si nuestro país no viviera con ese sentimiento de culpa podríamos tener mucha más proyección como mexicanos, pues somos muy creativos y trabajadores; el hecho de que nos hayan educado con base en la religión, sobre todo, sí nos ha coartado la libertad .

Agregó que mucha de la literatura que habla de la inquisición y que se utilizó para este trabajo, nos permite entender que muchas de las cosas por las que se juzgaba en esa época, son las mismas por las que hoy nos juzgan, a lo mejor no con los mismos castigos físicos, pero sí nos educan sintiéndonos culpables por cómo nos vestimos, cómo somos y hasta cómo caminamos .

Un trabajo psicofísico

Al ser un laboratorio de teatro, investigamos con nosotros mismos , explicó Arcelia. Para este proyecto duramos nueve meses entrenando, de los cuales cuatro fueron entrenamiento físico y psicofísico, después vino la preparación del montaje que fue muy duro, pues primero, como actor, te enfrentas a reconocer tus propias culpas, aceptar que has sido dominado, trabajarlo, sacar a través de un personaje el dolor que cargamos y liberarnos, una vez que el actor lo asume, es un poco más fácil el montaje, que tiene su grado de complejidad en esta obra .

La expectativa de esta puesta va más allá del entretenimiento, invita a la reflexión. Decía Grotovzky que la revolución debe de ser en la conciencia, y yo busco que los espectadores se reflejen un poco y analicen su actuar; pueden reconocerse como víctimas, pero también como victimarios, yo educo así a mis hijos o yo soy de las que prohíbe y juzga, cualquiera que sea la circunstancia del espectador, queremos que se lleven una reflexión y sembrar una semilla de cambio .

¿Hasta dónde nos puede llevar el sentimiento de culpabilidad? Desde diferentes puntos de vista, psicológico, religioso, filosófico, se trata de esclarecer lo que este concepto ocasiona en nuestra sociedad a través de un proceso interno.

Para lograr este trabajo, el laboratorio de teatro utiliza las dinámicas psicofísicas desarrolladas en el Taller de Investigación Teatral de la UNAM, además de algunos planteamientos de Grotowski y Artaud.

La puesta en escena se presentará los sábados a las 19:00 horas en el Centro Cultural El Foco.

  • Centro Cultural El Foco Tlacotalpan, 16
  • colonia Roma Sur
  • Viernes 19:00 hrs.
  • 150 pesos.

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