Una serie de protestas tuvieron lugar en varias ciudades del mundo, luego de la juramentación del empresario Donald Trump como el presidente número 45 de Estados Unidos. En Washington, sede del traspaso de poderes en ese país, los manifestantes tildaron al gobierno de Trump como el inicio de un régimen fascista, mientras que otros rechazaron reconocer al showman como el jefe en la Casa Blanca, tras una controvertida elección presidencial en la que Trump resultó ganador aún con que su adversaria Hillary Clinton logró más de dos millones de votos de los electores.