Luego de una larga carrera en la radio, Luciano debe enfrentar los cambios drásticos que trae consigo la era del internet, la digitalización de la radio, y lidiar con la tercera generación de la familia a la que pertenece la radiodifusora donde trabaja, pero también con una serie de cambios en su vida y situaciones que amenazan su estabilidad. Ésta es la trama de Emociones en sintonía (Edit. Vergara) del locutor Jessie Cervantes, quien incursiona en el mundo de la literatura con este material que por supuesto, tiene mucho de sí mismo.

“Tengo 49 años casi 50, me paso una buena parte del día hablando con las terceras generaciones que llegan y te cuestionan todo lo que en tu época funcionó. Mi gran época de radio debió haber sido en los noventas y principios de los 2000. Pero ahorita, los que vienen abajo, ya no los millennials, tienen otra idea de consumo de contenido. Esto que le pasó a Luciano le puede pasar a un médico, a un abogado, a un ingeniero…”, nos dice Jessie, quien es Director de marketing y formatos en MVS Radio y conductor de EXA FM; su programa se llama Jessie en vivo, se transmite de 6 a 10 de la mañana.

Jessie Cervantes comenzó a escribir su libro durante una circunstancia particular: “En esa época de mi vida, no estaba al aire. Transmitía en el 102.5 de MVS Radio, hacía radio hablada, y por decisión propia dejé la radio… Voy con el dueño de la compañía y le digo oye, ya, yo creo que mi ciclo como locutor terminó, tengo que colgar los guantes. Y en ese ciclo me encontraba cuando me puse a escribir”.

“Ahorita estoy al aire de nuevo con una energía brutal. Pero tenía que darme la oportunidad de que las nuevas generaciones vieran o tuvieran la oportunidad de ver cómo se rompían la madre los que hacían radio en los 80, que no comíamos ni dormíamos, sólo hacíamos radio. Tu mundo giraba en torno al radio y hoy no es así. Las nuevas generaciones tienen horarios. Sí revientan, sí ven por ellos. Yo decía: tengo que poner la muestra de que, en primer lugar, puede haber amores largos y eternos y matrimonios de 30 años cuando eres joven… y que puedes tener 50 años y manejar ciento cinco estaciones de radio y no pasa nada, sí se puede, claro hay que empeñar la vida, como ocurre con Luciano”, nos dice Jessie.

El título de la novela tardó en llegar, pero finalmente cayó como anillo al dedo. Y de esto se dio cuenta Jessie cuando fue a la librería Gonvill de Guadalajara para ver los primeros ejemplares de su libro. Ahí, además de comprar su primer ejemplar, se encontró a un amigo suyo, quien compró también el libro y le pidió que lo firmara.

Jessie se sentó en una banca de plaza Andares, afuera de la librería, y en eso se topó con una agradable sorpresa: “Venía una señora de la tercera edad con su nieto y me preguntó si estaba firmando libros. Mi cuate le dijo que no, pero que si compraba mi libro se lo firmaba. Ella fue, lo compró y me pidió que lo firmara. Le dije que era el primer libro que estaba comprando alguien que no fuera mi amigo. Y le agradecí el detalle de comprarlo sin conocerme y sin saber de qué trataba. Y me dijo, no, pero a mí todo lo que tiene que ver con las emociones me llama la atención y este libro debe estar muy bueno”.

“El nombre se lo puso mi hijo. Y cuándo le pregunté por qué ese nombre, me dijo que no había un balance más preciso que el que había en la sintonización de las estaciones de radio cuando había que sintonizarla. En los 70, 80… tenías dos botones uno para prender y subir el volumen y otro de sintonización, el tune in. Tú tenías que sintonizar la estación e ir encontrando, en el espectro de banda, la estación y dejarlo donde se escuchaba mejor. Llegabas a tu sonido favorito, a tu contenido favorito, a tu concepto favorito, a tu voz favorita, a tu locutor favorito por medio de una sintonización y de encontrar el balance”, nos dice Jessie.

Emociones en sintonía viene acompañado de una sección final con reflexiones de coaching del autor (profesión que también maneja) y de conclusiones que ha ido generando a lo largo de su vida a través de su labor en la radio, su vida cotidiana y su trabajo de desarrollo personal.

“La editorial me pidió que usara mi experiencia de coaching en el libro y no encontré mejor manera de hacerlo que con los temas importantes que habían vivido los personajes. Y en muchos de ellos menciono a los personajes porque hablo del duelo, del bienestar… hablo sobre qué le debo a la vida, qué me debe la vida… Hay frases mías, hay frases de mi psicólogo... La verdad, creo que fue un complemento lindo porque son temas que aplicas en tu vida, pero que vienen reflejados en los personajes y es cuando los haces terrenales”, concluyó el locutor. Si deseas conocer más sobre el autor, entra a jessiecervantes.com.

@faustoponce