La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) avaló los lineamientos del etiquetado nutrimental de alimentos y bebidas en los que se especifica los azúcares que contiene cada producto.

En una votación de tres a dos, los ministros negaron amparar a la organización El Poder del Consumidor, que en dos instancias anteriores había obtenidos fallos a favor de especificar en cada producto los azúcares naturales y los agregados.

Tras conocer la resolución de la Corte, Alejandro Calvillo, director de la organización social, destacó que la sentencia se basa en “falsedades”, ya que organismos de Naciones Unidas no apoyaban el etiquetado actual, como se sostuvo en el proyecto.

“Es evidente que hay una falsedad en esto, vamos a recurrir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y vamos a tener en poco tiempo, en menos de dos años, una resolución de la comisión, eso esperamos, en el sentido de defender esto porque la evidencia está ahí”, dijo en entrevista.

El activista destacó que el etiquetado responde a los intereses de la industria y recordó que este año se revisará el etiquetado, como corresponde a la norma, que especifica que cada cinco años se someterá a revisión.

“Esto (el fallo), lo único que está diciendo es que el etiquetado es constitucional, no está diciendo que es útil, entonces en ese sentido el organismo regulador perfectamente puede diseñar otro etiquetado con toda la evidencia científica nacional e internacional de que este no es un etiquetado útil que, como parte de la estrategia, estaba diseñada para que fuera útil para combatir la obesidad y la diabetes, y nadie lo está usando”, manifestó.

Los ministros Fernando Franco y Javier Laynez votaron en contra del proyecto, mismo que fue presentado por la ministra Yasmín Esquivel y al que se apegaron para lograr la mayoría Eduardo Medina Mora y Alberto Pérez Dayán.

En agosto del 2018 con una mayoría de cuatro votos, lo togados rechazaron el proyecto de Franco, quien estaba a favor de amparar a El Poder del Consumidor, por lo que el asunto se turnó a la ministra Margarita Luna.

Tras el retiro de Luna, el caso lo retomó Esquivel, quien se apegó al criterio de la mayoría de los ministros de avalar el etiquetado.

Recomendaciones de la ONU

Apenas el 6 de mayo pasado, organismos de la ONU en México señalaron que el actual etiquetado de alimentos en el país presenta diversas dificultades para ser entendido por todos los consumidores. Recomendaron que el etiquetado nutrimental debe presentar la información de manera clara, sencilla, veraz, y, sobre todo, que sea de fácil comprensión para los consumidores, con el fin de proteger la salud de la población, particularmente de la niñez.

Especifican que un aspecto relevante del etiquetado es el concerniente a los azúcares. Las recomendaciones de la FAO y OPS/OMS procuran desincentivar el consumo de los azúcares libres, pues no son necesarios para el consumo humano.

Las agencias de la ONU sostienen la necesidad de separar azúcares totales y azúcares naturalmente presentes en alimentos sin procesar de aquellos que son añadidos o libres, porque éstos se asocian a un mayor riesgo de enfermedades no transmisibles.

Respecto a los azúcares, el actual etiquetado está basado en el valor de referencia de 18%de la energía total requerida (360 kilocalorías), mismo que no se enmarca en las recomendaciones de la ONU para combatir la obesidad y el sobrepeso, caries dentales y otros problemas de salud asociados, como la diabetes. Este valor tiende a mal informar al consumidor, al hacerle creer que en su ingesta diaria el consumo recomendado de azucares podría llegar hasta 18%, lo cual representa casi el doble de la recomendación, ya que la ingesta de azúcares libres debe ser inferior a 10% de la ingesta de energía total.