El escritor peruano Jaime Bayly describió su nuevo libro, Morirás mañana, como un homenaje y reivindicación al rencor , al hacer en esta obra una venganza , desde la ficción, contra quienes serían sus enemigos o detractores.

En un encuentro informativo para promover su nueva novela (editada por Alfaguara) en Madrid y Barcelona, expuso que se trata de una obra con un toque personal fuerte, que la escribió pensando que sería la última en su vida. Morirás mañana trata sobre cómo tras ser diagnosticado con cáncer y quedarle sólo seis meses, el escritor Javier Garcés planea pasar sus últimos días matando a sus cinco principales enemigos, que tienen en común que se han ensañado con él y le han afeado la existencia .

La novela se divide en tres partes: El escritor sale a matar , El misterio de Alma Rossi y Escupirán sobre mi tumba , que se desarrollan en Perú, Argentina y Chile, a donde va a buscar a sus víctimas: un viejo amor, un crítico de literatura, un editor y un literato.

Bayly (Lima, 1965), autor de otras obras, reconoció que esta novela la escribió porque a él un médico le informó que por complicaciones de salud le quedaba poco tiempo de vida, algo que fue incierto, pero que le hizo pensar en cómo pasar su última etapa de existencia.

La determinación es que quiero escribir todos los días; tener en la fantasía todo lo que me gustaría hacer. Todos los personajes están inspirados en personas que existen y quizá alguno se sienta aludido. Yo no haría lo de Garcés, pero escribirlo es una manera de vivirlo , dijo.

Aclaró que los personajes no están descritos tal cual son las personas en las que se inspiró, sino que, por ejemplo, en el caso del crítico literario, tomó de muchos de quienes escriben sobre literatura para definir a ese objetivo de Garcés.

Sí, soy rencoroso y vengativo, si no lo fuera no habría escrito esta novela, que es un homenaje y una reivindicación al rencor. Pero yo no puedo ir matando a mis enemigos, no soy pistolero; no quiero matar a nadie, sólo disparo las palabras , comentó.

Agregó que algunos personajes están vinculados a su gremio por lo maloliente que hay en dentro de él, las envidias y deslealtad en los congresos de escritores, el mundo editorial y la crítica. Somos altamente vanidosos, casi nunca diferenciamos entre el trabajo hecho por otros y los sentimientos propios al criticar. Somos ególatras e insoportables. Yo creo que sólo cuando los cardenales eligen Papa hay más de eso que supera al mundo de los escritores , indicó.