En el marco del Día Mundial de la Salud Mental —a celebrarse el 10 de octubre— el tema se discute desde distintos frentes y perspectivas, pues el panorama luce complicado. “Tan sólo uno de cada cuatro mexicanos entre 18 y 65 años ha tenido, en algún momento de su vida, un trastorno mental, pero sólo uno de cada cinco de los que lo padecen recibe tratamiento; lo que presenta altas tasas de discapacidad e incluso mortalidad, pues algunas condiciones mentales se asocian con otros riesgos a la salud (cardiovascular o cerebral, por ejemplo)”, explicó el doctor Alejandro Caballero, médico psiquiatra.

El doctor Caballero, durante una charla, mencionó que los trastornos por uso de sustancias son uno de los problemas importantes a nivel de la psiquiatría o la salud mental en general y representan 9.2 por ciento.

En este sentido, en el marco del Día de la Genómica que se abocó al tema de las enfermedades psiquiátricas, organizado por el Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen) y el Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz” (INPRFM), se informó que por primera vez se podrá conocer en México el componente genético del trastorno de adicción al alcohol y drogas; así como la relación que tiene con el consumo de fármacos para atención de esas enfermedades.

Como parte de la Encuesta Nacional de Adicciones 2017, se solicitará autorización a personas adictas que contesten la encuesta, para el estudio de sus genes. Se espera recoger 10,000 muestras de ADN en todo el país. “El análisis de las muestras de saliva que proporcionen voluntariamente los encuestados en el país nos permitirá conocer los marcadores genéticos que intervienen en las adicciones al alcohol y las drogas”, precisó el doctor Xavier Soberón Mainero, director general del Inmegen.

Aseguró que con la unión del esfuerzo entre genómica y psiquiatría, se tiene la convicción de que lograrán atender el componente genómico de la enfermedad mental para “prevenir más, tratar mejor y disminuir el estigma que acompaña a estos trastornos. Al comprender los componentes genéticos que hay detrás de la aparición de las enfermedades, se logrará mayor conocimiento y conciencia en la sociedad”.

Por su parte, la doctora María Elena Medina-Mora Icaza, directora general del INPRFM, señaló que la comprensión de la enfermedad hará que más pacientes tengan la ayuda necesaria, pues actualmente sólo 15 de cada 100 adictos al alcohol reciben tratamiento formal psiquiátrico en el país.

Otro trastorno que requiere atención

Los trastornos de la conducta alimentaria también son enfermedades mentales serias, con una comorbilidad médica y psiquiátrica importante, dijo el doctor Caballero, especialista en esta área. “Aunque los trastornos más ‘populares’ son la anorexia y bulimia nerviosas, el trastorno por atracón (TA) es el más frecuente en nuestra población, con prevalencia de 1.6 por ciento”. Dijo que este padecimiento se caracteriza por episodios recurrentes de atracones en los que el individuo ingiere una gran cantidad de alimentos en un corto tiempo, incluso minutos, con una sensación de pérdida de control. Agregó que las personas con TA pueden estar cursando, al mismo tiempo, otro trastorno psiquiátrico, pues se ha demostrado que tiene una alta comorbilidad con otros trastornos psiquiátricos como la ansiedad en 65%; trastornos del afecto, 46%; trastornos del control de impulsos, 43%; así como trastornos de la personalidad, 29%; y abuso de sustancias en un 23 por ciento.

En este sentido, la doctora Griselda Galván, psiquiatra con alta especialidad en trastornos de la conducta alimentaria, explicó que es recomendable prestar atención a la forma de comer; sobre todo si han ocurrido episodios de atracones recurrentes, al menos uno por semana, en los últimos tres meses. De ser así, “hay que hacer una evaluación completa al paciente para establecer el mejor protocolo de acción, ya que en algunos casos, además del TA, puede presentar ansiedad, depresión o algún tipo de adicción a la hora de hacer el diagnóstico”.

“Aunque no todos los pacientes con TA son obesos, existe cierta relación de este padecimiento con el sobrepeso y la obesidad. De ser así, es importante detectarlo a tiempo para evitar complicaciones médicas como síndrome metabólico, hipertensión, dislipidemias o diabetes tipo dos”, detalló la psiquiatra.