La revolución de las plataformas de música en línea se confirma en las cifras: la industria musical registró un crecimiento récord en 2017 con, por primera vez, una mayoría de ventas digitales gracias al aumento del streaming.

La entrada en bolsa a principios de abril de la sueca Spotify, uno de los principales servicios de streaming —transmisión en línea— junto con Deezer y Apple Music, ilustró el auge de esta manera de consumir la música.

La música reportó ingresos por unos 17,300 millones de dólares el año pasado, un aumento de 8.1%, según el informe anual de la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI) publicado este martes.

Las ventas de música digital, hasta ahora prácticamente equivalentes a las ventas físicas en todo el mundo, representaron por primera vez más de la mitad del monto, en concreto un 54 por ciento.

Es el tercer año consecutivo de crecimiento para la industria, y el aumento más fuerte desde que la IFPI comenzó a compilar las cifras mundiales en 1997.

Las ventas, sin embargo, aún no han vuelto a sus niveles de antes del surgimiento de internet y de la piratería musical, que precipitó una caída en las ventas del sector desde la década de 1990, dijo Frances Moore, presidente de la IFPI, durante una conferencia de prensa telefónica.

La recuperación actual se debe casi por completo al crecimiento de las ventas de música por streaming: unas 176 millones de personas en todo el mundo pagaron suscripciones a estos servicios en el 2017, entre ellos 64 millones de nuevos suscriptores, y aún tiene un gran margen de crecimiento a nivel mundial.

Las ventas de CD y otras formas de música física han seguido disminuyendo, con la notable excepción de los discos de vinilo que, aunque reducidas a una franja de melómanos, crecieron un 22.3 por ciento.

Stu Bergen, director general de servicios comerciales globales de Warner Music Group, consideró que la industria de la música no debería volverse "complaciente" e instó a las discográficas a seguir invirtiendo en nuevos talentos.

Margen de aumento

"Hemos luchado demasiado para llegar hasta aquí y, después de 15 años de declive, todavía hay mucho espacio para crecer", dijo Bergen en la rueda de prensa.

De todos las regiones, América del Sur es la que crece más rápido. Las ventas subieron un 17.7% apoyadas en el streaming, con alza particularmente fuerte en Brasil, Chile y Perú.

El informe de la IFPI señala, sin embargo, que muchos consumidores latinoamericanos aún no tienen acceso a tarjetas de crédito, normalmente indispensables para suscribirse a servicios de streaming.

China, por su parte, registró un impresionante crecimiento de 35.3% el año pasado, en momentos en que las principales discográficas internacionales invierten cada vez más en este enorme mercado potencial, que ahora se encuentra en el décimo lugar del ránking de ventas mundial.

En cambio Japón, que representa el segundo mercado más grande del mundo después de Estados Unidos, registró una disminución de sus ingresos musicales del 3 por ciento. Paradójicamente, allí las ventas de música en formato físico aún representan el 72% del total, y el streaming avanza más lentamente que en otros lugares.

"Es solo cuestión de tiempo, es una sociedad tradicional y el cambio digital es más lento que en otros países", dijo Frances Moore.

Como en años anteriores, la IFPI denunció la disparidad entre los modelos comerciales de plataformas de música en línea por suscripción y las de videos compartidos, comenzando con YouTube, filial de Google.

Los servicios de streaming pagan un promedio de 20 dólares por usuario al año a la industria de la música, mientras YouTube menos de un dólar, según IFPI. "No podemos nosotros solos lograr la recuperación (del sector), hay un vicio estructural en el mercado", subrayó Moore.

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