Las políticas proteccionistas tienen consecuencias negativas en el largo plazo para los países que las adoptan, aunque su aplicación en Estados Unidos también podría afectar a las finanzas subnacionales de México, principalmente a los estados con mayor exposición al sector externo. A pesar de que la migración de mexicanos indocumentados ha disminuido en los últimos años, el número de migrantes mexicanos se concentra en el país vecino. Por lo tanto, gravar las remesas o deportar a los migrantes podría afectar a México de dos formas: menor captación de remesas y repatriación de migrantes.