Como un “premio de consolación”, recibió el estímulo fiscal aprobado por los diputados, la Asociación de Librerías de México (ALMAC) que cuenta con 65 afiliados, más de 400 puntos de venta.

Dicho estímulo consiste en una deducción adicional para los efectos del Impuesto sobre la Renta, por un monto equivalente a 8% del costo de los libros, periódicos y revistas que adquiera el contribuyente cuyos ingresos totales no excedan los 6 millones de pesos.

“Es una buena intención, es buen gesto, pero es como un premio de consolación para nosotros. Lo que necesitamos es la tasa cero a las librerías, pero cualquier apoyo es bienvenido”, señaló en entrevista Georgina Abud, directora de la ALMAC.

“Creo que va a beneficiar a las pequeñas librerías mexicanas; pero nosotros continuaremos trabajando para impulsar la iniciativa tasa cero, que no sólo apoya a todas las librerías del país, sino que asegura la divulgación y promoción de la lectura y el libro a favor de todos los mexicanos”, agregó.

El incentivo fiscal a las librerías pequeñas y medianas se pactó entre diputados y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, quienes decidieron no profundizar en el tema “tasa cero”, por lo menos, no ahora.

En México, según el diputado, Sergio Mayer, existen alrededor de 1,204 librerías, de ellas 31 % se encuentran en la Ciudad de México y 69% restante, en los grandes centros urbanos del país.

Sin embargo, no se conoce cuántas librerías podrían cumplir con dicho requisito para ser beneficiadas por el incentivo fiscal, no hay un dato exacto.

“Es una cifra muy complicada de calcular porque no se tiene acceso a los resultados económicos de las librerías, además de que no hay censos serios al respecto”, agregó la entrevistada.

ALMAC insiste en que impulsará que en el 2020 se apruebe el régimen fiscal tasa cero. Actualmente, el IVA afecta a las librerías, no al precio del libro, por eso es que eliminarlo les ayudaría a seguir operando.

“En México todos los productos que se necesitan para que un libro llegue a los lectores, como combustible, luz, Internet, papel, cajas de cartón, renta, entre otros, tienen IVA; sin embargo, los libros no, esto quiere decir que la inversión hecha por el dueño de la librería no se puede compensar como en el resto de los comercios. Por esta razón, muchas han cerrado sus puertas y continuarán haciéndolo de no tomarse las medidas hacendarias necesarias”.

Según la entrevistada, tienen el compromiso de las autoridades y de la Cámara de Diputados para que “revise nuestra situación”.

El diputado, Sergio Mayer, prometió que este año se aprobaría una ley para que las librerías de México ya no paguen dicho impuesto pero no lo cumplió.

“La buena noticia es que por fin voltean a vernos y eso es muy importante porque las librerías somos centros culturales en los que se comparte el conocimiento. No sólo vendemos libros. Hay talleres, presentaciones, charlas, lecturas en voz alta, actividades para niños, firmas y encuentros; somos pequeños centros culturales que ayudan a resarcir el tejido social”, finalizó Abud.

Curiosamente, la librería es el único giro comercial con estas condiciones fiscales; sin embargo, tienen consecuencias adversas para el sector cultural, porque priva de la convivencia a lectores, editores y escritores. Además, debilitan los lazos interpersonales porque en estos espacios, personas de todas las edades conviven, comparten experiencias y conocimiento.

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La Asociación de Librerías de México busca acuerdos y condiciones fiscales que le favorezcan. Al día de hoy cuenta con 65 afiliados, lo que se traduce en más de 400 puntos de venta. La librería es el único giro comercial con estas condiciones fiscales; sin embargo, tienen consecuencias adversas para el sector cultural porque priva de la convivencia a lectores, editores, y escritores.

Incentivo fiscal

“Se otorga un estímulo fiscal a las personas físicas y morales residentes en México que enajenen libros, periódicos y revistas, cuyos ingresos totales en el ejercicio inmediato anterior no hubieran excedido de la cantidad de 6 millones de pesos, y que dichos ingresos obtenidos en el ejercicio por la enajenación de libros, periódicos y revistas represente al menos 90% de los ingresos totales del contribuyente en el ejercicio del que se trate”.

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