Nadie está exento al cambio climático y así lo han podido constatar ciudades como Portland, Seattle, Los Ángeles y Denver, quienes hoy viven las peores condiciones en cuanto a calidad del aire, cuando estas poblaciones normalmente se ven ajenas a fenómenos como incendios forestales, inundaciones y huracanes.

Hoy un nocivo humo visiblemente marcado cubre las ciudades del occidente en Estados Unidos, logrando comparativos con lugares en India y China, como Delhi o Shanghái.

El mapa presentado por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA por su sigla en inglés) muestra desde su sitio web la calidad del aire, éste cataloga a diversas ciudades como insalubres, muy insalubres y con aire peligroso.

Desde Vancouver hasta Tijuana, la situación del ozono y la calidad del aire se ve sombría. Esta amenaza es particularmente grave para los niños, los ancianos y las personas con afecciones como asma o enfermedades cardíacas y pulmonares.

Ante este fenómeno se ha señalado que las máscaras de tela no protegen contra el aire sucio de los incendios forestales, pero los respiradores N95, cuando se usan correctamente, pueden ayudar.

De las ciudades de la costa oeste, San Francisco, a diferencia de Portland, presenta buena calidad de aire.

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