Oaxaca, Oax.- La Coordinación Nacional de Monumentos Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia ( INAH) trabaja en el levantamiento de imágenes tridimensionales de la zona arqueología del Templo Mayor en la Ciudad de México, a fin de contar con una base de datos referidos a modelos digitales para la realización de futuros proyectos de restauración.

Así lo dio a conocer anoche aquí, Saúl Alcántara Onofre, investigador nacional nivel I, por el Sistema Nacional de Investigadores del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), quien comentó que el Laboratorio de Imagen y Análisis Tridimensional del INAH, utilizará la tecnología del escaneo láser para monitorear el deterioro que puedan sufrir los asentamientos de esa zona.

En el marco de las actividades de la VI Mesa Redonda de Monte Albán, refirió que se registrará el primer cuadro de la capital del país, calles como Guatemala, Argentina y Donceles, y recintos como la fachada norte de la Catedral Metropolitana y el interior de Palacio Nacional.

'La idea es tener un registro completo, pues hay que tomar en cuenta que la ciudad se hunde en promedio 12 centímetros al año, entonces, todo esto nos daría las posibilidades de entender todas las deformaciones y la dinámica', dijo al tiempo que agregó que la idea es tomar acciones y consolidar los suelos y estructuras.

Sobre el equipo utilizado, el también arquitecto, comentó que se trata de un sistema de medición tridimensional, el cual utiliza un láser visible de diámetro de spot de 6 milímetros y una distancia máxima de 300 metros.

Aseguró que la tecnología láser tiene un potencial indiscutible, por su capacidad de detalle y rapidez, especialmente usada para el estudio de formas arquitectónicas y topográficas complejas.

'Se trata de una herramienta fundamental para poder comprender toda la morfología arquitectónica de los edificios, pero con una precisión milimétrica que no la da ni si quiera la fotogrametría ni fotografía, porque esta tecnología se hace en tiempo real.

'Lo que hace es la reflexión de rayos láser hacia la superficies de los edificios históricos, arqueológicos o artísticos y después se capturan en un software y se generan modelos tridimensionales, los cuales se pueden manipular para poder tener la información que queramos arquitectónicamente', explicó.

Agregó que la finalidad de esta tecnología, en el INAH, no es sólo el levantamiento preciso, sino su utilización como una herramienta fundamental para la elaboración de proyectos ejecutivos de alta complejidad y su realización en obra.

Durante su intervención, mostró tres ejemplos emblemáticos que el INAH está interviniendo: la restauración de la Fortaleza de San Juan de Ulúa en Veracruz; el antiguo convento franciscano de Santa Ana en Tzintzuntzan, Michoacan y Casa Tlatecutli y Plaza Seminario en la Ciudad de México.

Reveló que en las próximas semanas, el Laboratorio de Imagen y Análisis Tridimensional del INAH, hará el levantamiento de las plazas de la Basílica y San Francisco en Patzcuaro (Michoacán), así como el juego de pelota de Chichen Itza y las huellas humanas en la zona de tierra blanca del Valle de Cuatro Ciénegas en Coahuila.