El huracán Dorian se convirtió en la tormenta más fuerte en los registros modernos en golpear el noroeste de las Bahamas el domingo, y se espera que golpee las islas con hasta dos días de lluvias torrenciales, olas altas y vientos potentes, mientras partes de Florida fueron evacuadas antes de que toque tierra en Estados Unidos.

El Centro Nacional de Huracanes (NHC), con sede en Miami, dijo que Dorian se encontraba sobre Ábaco como huracán de categoría 5 el domingo con vientos máximos sostenidos de 297 kilómetros por hora (km/hora) y ráfagas de más de 354 km/hora.

"Este es el huracán más fuerte que haya golpeado en las Bahamas", dijo por teléfono el residente Tom Creenan. "Crecí en Florida, así que viví lo de (el huracán) Andrew".

El huracán Andrew golpeó el este de Florida en 1992 como una tormenta categoría 5, arrasando la ciudad de Homestead.

Después de azotar las Bahamas, se espera que se desplace hacia el noroeste hacia Florida, con el NHC elevando su alerta el domingo para partes de la costa este del estado a una advertencia de tormenta tropical.

Con dichas advertencias y con la tormenta intensificándose, los condados de Palm Beach y Martin emitieron evacuaciones obligatorias para algunos residentes, incluidos los de casas rodantes y los que se encuentran en áreas bajas. Otros condados a lo largo de la costa han anunciado evacuaciones voluntarias.

A pesar de que parece que Dorian no tendrá un impacto directo en Estados Unidos, el NHC advirtió que la tormenta de Categoría 5 en la Escala de Vientos Saffir-Simpson, que tiene cinco niveles, azotaría a millones de personas desde Florida hasta las Carolinas con fuertes vientos y un oleaje de gran intensidad.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió el domingo que la tormenta podría impactar la costa este desde Florida hasta Carolina del Norte.

"Parece uno de los huracanes más grandes de la historia", afirmó Trump a través de Twitter.

La mayoría de los turistas que planeaban salir de las Bahamas salieron antes de que el aeropuerto principal cerrara el viernes por la noche.

Mientras, una nueva tormenta tropical se formó al suroeste de México y se espera que se convierta en huracán el lunes. La tormenta tropical Juliette se encuentra a 735 kilómetros de Manzanillo, en México, con vientos máximos sostenidos de 75 km/hora, aseguró el domingo el NHC.