“Aparte de cardos, hay muchos cuerpos sembrados en los baldíos de Cortázar” -su pueblo natal- dice Ana Caridad Acosta, la “primera contralto de América”. Cortázar es un pequeño municipio de Guanajuato, a medio camino entre Salamanca y Celaya, una región asolada desde hace tiempo por el crimen organizado que ha cobrado cientos de víctimas, cuyas madres y hermanas aún continúan buscando.

Ana Caridad, triunfadora en múltiples escenarios, acude a la conferencia de prensa para intentar sensibilizar a la sociedad e invitarla a asistir este jueves 25 de noviembre  al Concierto #Hasta Encontrarles: Homenaje a las madres buscadoras en el Teatro de la Ciudad  Esperanza Iris,  en el que unirá su voz a la de María Katzarava, interpretando un repertorio en el que sobresalen dos grandes piezas: "Oración de las Madres que tienen a sus hijos en brazos", del compositor español Manuel de Falla y el "Stabat Mater", de Giovanni Batista Pergolesi.

“Será como una oración hecha canto”, dice Grace Echáuri, quien dirigirá la orquesta Antonieta Rivas Mercado, integrada por 22 mujeres músicas, con la participación especial de la pianista de 15 años María Hanneman, debutante reciente en el Palacio de Bellas Artes. “El que canta ora dos veces”, dice Echáuri, en referencia a Agustín de Hipona, para luego detallar que será un concierto de voces femeninas unidas en una oración y un lamento colectivo en solidaridad con las madres que aún buscan a sus hijos y familiares desaparecidos.

#HastaEncontrarles: Homenaje a las madres buscadoras es una iniciativa de la organización Mexicana de Arte que surge de la necesidad de reconocer y difundir el trabajo que realizan los colectivos de buscadoras, afirma Mauricio Elí, coordinador de la iniciativa. “Iba a estar aquí con nosotros Mary Tere para dar su testimonio” -una mujer de Sonora que busca a su hermano desaparecido-, “pero tuvo una cita en la fiscalía y ya ves que allí las atienden de manera expedita”, dice con sorna.

Réquiem por los desaparecidos

¿Qué motiva a un artista a sumarse a una causa como esta?

“Cuando vemos tanto dolor, tantos desaparecidos en México, significa que algo estamos haciendo mal”, dice Ana Caridad Acosta, “y creo que algo debemos hacer, porque hay formas más dignas de vivir y de morir”.

“Los artistas tenemos nuestras voces y nuestros talentos, y creo que esa es nuestra manera de ayudar, para buscar una mejor forma de ser comunidad”, expresa la directora de orquesta Grace Echáuri.

Mauricio Elí conceptualiza esta idea de visibilizar a través del arte una realidad de violencia extrema que va carcomiendo el tejido social ejerciendo el ‘poder suave’ como herramienta, entendido como la habilidad de persuadir a un país o economía para que colabore con otra sin ejercer coerción económica o utilizar la fuerza, es decir, a través de la exhibición de sus valores culturales y artísticos, y en eso las mujeres nos dan lecciones, dice.

El “cártel de las palas”

Las llaman el “cártel de las palas”. Se cuentan por decenas. Son mujeres, la mayoría de escasos recursos, que integran los más de 160 colectivos de madres buscadoras de sus hijos o familiares desaparecidos, principalmente en los estados de Sinaloa, Nuevo León, Guanajuato y Sonora, que trabajan hasta 12 horas bajo el sol, con pala en mano, "haciéndole la chamba a las fiscalías", para dar con el paradero de su ser querido o de otros desaparecidos, familiares de algunas de sus compañeras de búsqueda.

En México son más de cien mil los desaparecidos, según cifras oficiales. ¿Quién los busca? ¿Quién se solidariza con estas mujeres? “Ellas no quieren justicia, quieren verdad (…) De nada sirve un preso si no hay una tumba donde llorar, me dijo una de las mujeres”, cuenta Mauricio Elí, presidente de Mexicana de Arte.

El tema suele perderse entre la nata de noticias escandalosas que tiñen las páginas de política y seguridad en los diarios y revistas, reflexiona Elí. “Pero es un asunto transversal que toca muchos aspectos de la vida cotidiana de miles de familias en México y que tiene profundas repercusiones sociales y en la salud mental de la sociedad. No podemos resignarnos a esta realidad, y todos podemos solidarizarnos.”

Además de una protesta a través del canto, el concierto #HastaEncontrarles quiere también contribuir a visibilizar, con un sentido de empatía elementalmente humano, el dolor y el esfuerzo de estas mujeres y contribuir modestamente a su causa. “A ellas nadie las financia. Hacen tortillas de harina y comida para vender y poder continuar con la búsqueda de sus familiares, necesitan comprar palas, comprar agua, pagar transporte para sus diligencias ante las autoridades, cosas muy básicas, indispensables”, cuenta Mauricio. Por eso el dinero recaudado en el concierto será para apoyar a esos colectivos de mujeres buscadoras, asegura.

El concierto es este jueves 25 de noviembre a las 8 de la noche en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, justo en el Día Internacional de la Erradicación de la Violencia contra la Mujer. Habrá 30 mujeres músicos y cantantes en el escenario, confirma la soprano Grace Echáuri, “será como una plegaria, una oración”.

Los boletos desde 100 hasta 500 pesos están disponibles en Ticketmaster y en la taquilla del teatro.