Con estudios cinematográficos y una trayectoria como productor y director de TV UNAM, Armando Casas ha tomado la batuta al frente del medio público cultural en México, el Canal 22. Entre varios de los objetivos que su administración plantea se encuentra como eje poner al centro a las audiencias y “darle imagen y voz a los que no lo han tenido”.

En entrevista con El Economista, Casas ha dejado ver su entusiasmo por la entrada del nuevo Sistema Público de Radiodifusión en el que deposita grandes expectativas de cimentar ejes claros para los medios al servicio de los mexicanos.

Además, platicó con este medio sobre el potencial que tiene el Canal 22 Internacional que tiene alcance de señal en Estados Unidos y el cual ha captado el interés de audiencia hispanohablante, latina y sobre todo de mexicanos jóvenes; por lo que considera importante comenzar a producir al menos un para de programas desde Estados Unidos.

—¿Qué le espera a los medios públicos mexicanos con el Sistema Público de Radiodifusión?

—Es muy optimista lo que viene porque se anunció un sistema de medios públicos que va a estar coordinado por Sistema Público de Radiodifusión, una vez que lo apruebe el senado, esperemos que así sea, que coordinará un conocedor en el tema, Jenaro Villamil.

Yo creo que nos esperan buenas cosas porque en la historia de la televisión mexicana los medios públicos no han sido muy valorados por los gobiernos anteriores. El Sistema Público de Radiodifusión es único, hubo asomos de intentos en otros gobiernos de hacerlo; pero es la primera vez que se concreta, que se dice por primera vez aquí están los medios públicos tienen que coordinarse, para funcionar de una manera más eficaz para que podamos incidir en las audiencias.

Sé que hay algunos que de buena y mala fe tienen temor de que sea homogénea la televisión o que vaya a ser un sistema para el gobierno, y no tiene nada que ver con eso, el gobierno ya tiene su estancia de comunicación social. A nosotros no nos toca hablar mal ni bien del gobierno.

Es darle imagen y voz a los que no lo han tenido, es una instrucción muy clara y muy notable del gobierno actual, cómo está abriendo los espacios a estas comunidades hay todo un proyecto de radio comunitaria de alto nivel y va a tener un gran impacto.

—¿Cómo fue su nombramiento, usted conoce al Presidente, él se acercó a usted, cómo fue esta selección, y cómo se tomó la noticia de dirigir ahora el Canal 22?

—Quien me buscó fue la secretaria de Cultura, a propuesta del Presidente, lo cual fue un honor para mí. Ella también manifestó estar de acuerdo con la decisión. Entiendo que hubo consultas entre los que tenían que decidir y sé que el Presidente consultó, yo no tenía una relación directa con el Presidente, soy de los que votó por él, entiendo que un grupo de gente que me conoce bien o algunas personas comentaron mi nombre, pero no sólo por el nombre, sino por la labor que había estado haciendo en TV UNAM que es una labor que les interesó en el sentido de ser claramente una labor de función pública, de dar una presencia a la Universidad a través de su ventana televisiva y bueno, el Presidente tiene un gran respeto por la UNAM, sabe que es un espacio muy importante en el país, entonces creo que eso también lo tomó mucho en cuenta.

Yo insisto que habla muy bien de él, el que sus decisiones no están fundadas en que si conoce a alguien o no, sino en los perfiles adecuados, o más indicados según la propia trayectoria de los propios individuos y es lo que creo que sucedió conmigo, lo cual me dio mucho gusto y es un honor que haya sido así.

—La secretaria de Cultura Alejandra Frausto ha dicho en encuentros con la prensa que el potencial de audiencia, sobre todo de jóvenes, en Estados Unidos es bastante grande, ¿cómo aprovecharán la señal que proyectan en el extranjero?

—Canal 22 tiene dos canales que se ven en México de manera abierta (Canal 22.1 y Canal 22.2) que se ven en todos los sistemas de paga del país, satelitales y de cable; y también tenemos el Canal 22 Internacional, que se transmite por cable en Estados Unidos.

Tiene razón la secretaria en que este canal que se ve en Estados Unidos, y que naturalmente su audiencia predominante es hispana y mexicana, tiene un reto enorme en ofrecer programación que se geste y que se difunda desde allá.

Lo que tenemos que hacer, es por lo menos un par de programas que sean totalmente hechos a través de la gente que vive allá. Es fundamental hacer programas que estén diseñados y enfocados a ellos. No sólo lo que hacemos desde aquí en México.

(Las comunidades en EU) tienen sus propias preocupaciones, tienen una energía en términos de la cultura que se ha generado, importantísima, y sus problemáticas particulares son totalmente diferentes, entonces son esas las que tienen que abordarse. La idea que es que no veamos la cultura como algo que vamos a llevar sino aprovechar la gestión desde las comunidades.

—¿Cuál sería el plan para llegar a su objetivo que es diversificar los contenidos en las distintas plataformas?

—La televisión ha cambiado mucho en muy poco tiempo. Hablamos de meses inclusive, y no digamos en estos dos o tres últimos años, cambios sustantivos. No puede haber una televisora que no trabaje de manera transversal entre lo que es la televisión tradicional lineal abierta y la televisión que se ve a través de internet o los contenidos audiovisuales en internet, no lineales.

El 22 ha venido haciendo un trabajo importante con eso y yo tuve una experiencia interesante respecto a cómo podía relacionarse la pantalla lineal abierta con la del internet que puede verse en cualquier momento. Es algo que me funcionó muy bien en un principio en TV UNAM.

Jugábamos mucho con las redes y hacíamos cosas que resultaron interesantes, un programa como el Chamuco, en el que la gente empezaba a decir que por qué no hacíamos más tiempo, no era posible por muchas razones hacer un programa más largo; pero empezamos a tener una convocatoria de invitados muy atractivos y entonces de repente la conversación se hacía muy reducida con personajes que la mayoría de las veces eran muy interesantes, entonces experimentamos con algo que funcionó muy bien subir nuestro contenido a YouTube.

Nos sucedió algo interesante también, había un grupo de gente que tenía muy claro que el programa empezaba al aire en un momento y empezaba en YouTube de inmediato y se saltaba de un lado a otro, pudiéndolo ver cuando quisiera, al día siguiente, dos horas después, teníamos gente esperando como si fuera un programa del horario lineal en el YouTube. Teníamos la audiencia ahí y respetaban el horario, un fenómeno muy curioso, le pasó a Netflix con la serie de Luis Miguel, que cada semana la gente esperaba el horario como si estuvieran viendo la televisión.

—¿Cuál será el parámetro para determinar los enfoques críticos y vanguardistas?

—Tengo claro que como medio público nuestra obligación está con las audiencias, la audiencia de un canal como este es una audiencia inteligente, preparada, culta, es una audiencia muy crítica, siendo una audiencia crítica uno no puede no presentar contenidos que no sea críticos, creo que es una audiencia muy generosa en ese sentido y creo que el canal ha trabajado bien con eso, a mí me toca enfatizar quizá algunos puntos que no se han explorado.

El ejemplo con muchas cosas las pone el Presidente, vivimos cosas que no sucedían antes y que son muy sorprendentes, tanto que todavía estamos inquietos de cómo se dan, no existe un Presidente en el mundo donde salga todas las mañana a decir, en un lenguaje llano, las decisiones que están tomando, decisiones que están planeadas por supuesto. Yo lo que creo es que estamos acostumbrados a la simulación, la impostación.

La visión crítica tiene que ver con que analicemos y ese análisis debe ser conjunto de la sociedad, no me parece que haya algo que se salve de ser analizable. La visión crítica se hace hacia el trabajo que se hace del gobierno y en otros espacios, lo único es que se debe hacer con absoluto respeto. El respeto y la crítica son totalmente congruentes, no son excluyentes. Una crítica puede ser muy aguda; pero siempre debe estar en el marco del respeto y eso es lo que yo espero, jamás pensaría que nadie debería sentirse incómodo por una visión crítica, eso lo enseña mucho la UNAM y esa es mi formación.

—Sobre la situación de los trabajadores en el canal ¿habrá recortes también en el 22?

—Nosotros también estamos contemplados en esta medida muy clara de austeridad, esa revisión ya está aplicándose, la política es que se atienda a las funciones sustantivas, hay un presupuesto que hay que atender y eso es lo que nos va a llevar a definir qué cosas pueden continuar y habrá algunas que quizá tengan que esperar en algún momento.

Entiendo la preocupación, así que trataremos de hacer lo que se pueda para la gente, hay que decir que el canal tiene un porcentaje importante de capítulo 1000 y 3000 la buena parte de ellos están en operaciones sustantivas que son irrenunciables. Además la instrucción de gobierno no es esa, aquí la estructura es muy pequeña en realidad, entonces lo que sostiene en buena parte las actividades son nuestros trabajadores.

—¿Se verán a los demás medios públicos como una competencia?

—Yo como director de TV UNAM tuve una relación estupenda con mis compañeros de los medios públicos. Colaboramos mucho con el Canal 11, hicimos coproducción, con el propio Canal 22, lo hicimos con el Canal Público de Radiodifusión, Canal 14, trabajamos con televisión educativa, yo no hubo una televisora con la que no hiciera algo, hacíamos intercambio de materiales aportamos materiales para otras televisoras en Oaxaca o Colima, como vengo de estar en activo en una televisión pública nacional vengo de tener una relación muy constante con los demás medios, una relación muy estrecha y de colaboración. El tema no es competir sino complementarnos.

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