“No hay mejor libro para leer que ‘Salvar el fuego’ en estos momentos de aislamiento”, argumentó Guillermo Arriaga a favor de su nuevo libro, ganador del Premio Alfaguara de Novela 2020, y agrega: “porque es una reflexión sobre el encierro”. Lo explicó vía telefónica, desde su casa en la Ciudad de México, el mismo lugar donde realizó la presentación del texto el pasado 19 de marzo, ante la imposibilidad de llevarlo a cabo de manera física por la contingencia de salud.

“Mi hijo, el que ya no vive con nosotros, decidió venirse a pasar acá (el confinamiento), pues, para apoyarnos los unos a los otros. Estamos todos juntos aquí metidos. Pero yo con mucho trabajo. Sigo con las entrevistas, la promoción del libro”, contextualizó.

Explicó que Alfaguara tenía prevista la entrega del ejemplar en librerías entre el 4 y el 8 de abril, sin embargo, ante la inminente interrupción de la vida pública por el incremento del contagio de Covid-19, insistió en acelerar la distribución y la entrega de los ejemplares en los puntos de venta.

“Les dije: no podemos, tenemos una ventana muy pequeñita en la que la gente puede encontrar el libro en físico y llevárselo antes de que cierre todo. Ha habido un esfuerzo por distribuirlo lo más pronto posible para que esté a la mano para la gente porque, en cuestión de días, este país se va a cerrar”, comentó el novelista.

Encierro y salvación

Detalló que en su novela, conforme avanza la historia, los protagonistas razonan más y más sobre el encierro dado que, para cada uno a su manera, se hace más y más agudo.

“Hay un in crescendo en la novela que va hacia en encierro absoluto y, en ese, uno de los encierros más drásticos que podría sufrir un ser humano, justo ahí, es cuando empieza a entrar la imaginación; se empieza a plantear el cómo salvarse del encierro a través de la mente, a salvar el fuego. ¿Qué es lo que vamos a salvar en un momento de crisis como este? Pues el fuego. ¿Qué es el fuego? Las pulsiones, las motivaciones, nuestro mundo interior, aquello que nos define y nos da identidad como personas”, caviló.

Se le preguntó si considera que la crisis de salud se ha politizado en el mundo y en el país. Y responde que “el mundo se lleva politizando desde hace rato y ese es un tema que viene en ‘Salvar el fuego’. Mi opinión al respecto no puede venir más clara que en el libro”.

En uno de los personajes de su libro cita a Flaubert cuando el francés decía que la emotividad en el arte es barata, de folletín.

“Yo no lo creo. Considero que hay distintas maneras de aproximar el arte y hay quienes sienten que debe de ser un golpe, una cortada. Yo creo que (la literatura) va más allá de la división entre lo racional y lo emocional. Hay, sobre todo en la escritura, un proceso de intuición”.

¿Impreso o digital?

A este momento, la gran mayoría de las tiendas de libros han anunciado ya medidas restrictivas e incluso muchas de ellas han cerrado sus sedes, aunque mantienen servicios de envío. Los libros electrónicos tienen una oportunidad de difusión más amplia dada la proximidad y conveniencia de su adquisición durante contingencia. Sin embargo, Arriaga se asume como un lector del libro físico.

“Yo todavía pertenezco a la generación del papel. He leído libros en mi celular, pero sigo pensando que el papel tiene un elemento superior que lo digital, porque la forma en la que subrayo y anoto no es posible en el e-book. Mi amigo (el también escritor) Sergio Avilés dice que no quiere acumular polvo en su vida y regaló todos sus libros, que solo los que quepan en su iPad son los que va a leer; todo lo trabaja en digital. Yo no. Aquí en mi biblioteca tendré unos 6,000 libros. En cuanto a los periódicos, la verdad yo seguiré con el papel”, dijo.

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kg