Luego de que este lunes 3 de junio el presidente Andrés Manuel López Obrador causara polémica al calificar los viajes al extranjero que realizan los investigadores y científicos del país como “turismo académico”, asegurar que muchos de ellos sólo “iban a pasear a costillas del erario” y sentenciar que sólo viajarían aquellos que realmente lo requirieran y lo hicieran en beneficio de la ciencia, este martes el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) emitió un comunicado para “aclarar informaciones imprecisas”.

La titular del Conacyt, María Elena Álvarez-Buylla, tuvo una reunión con Irma Eréndira Sandoval Ballesteros, titular de la Secretaría de la Función Pública, en la que confirmaron que los viajes de los investigadores de esta institución y de los Centros Públicos de Investigación no se verán afectados por las medidas de austeridad.

“De acuerdo con el artículo 31, fracción I, inciso b del Reglamento de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, los académicos e investigadores no son considerados como personal de mando o enlace, por lo que no están obligados a solicitar autorización del Ejecutivo federal para cumplir con comisiones académicas en el extranjero”. En el caso de ocupar cargos de mando o enlace, el personal deberá referir a la titular del Conacyt sus solicitudes para comisiones académicas fuera del país. 

Es una lástima que el presidente reciba información distorsionada: Dr. Franco

Frente a estas imprecisiones que dejan en entredicho la labor de los científicos, académicos e investigadores, el doctor José Franco, científico y expresidente de la Academia Mexicana de Ciencias, expresó que es una lástima que el presidente esté recibiendo información distorsionada: “Quien le esté haciendo el trabajo, que es aclararle qué es lo que sucede en estos ámbitos, no está cumpliendo”.

En entrevista, previa al comunicado emitido ayer por el Conacyt, dijo que pensar que una ostra puede conocer el mundo sin moverse es pensar mal, “se tiene que ir a los lugares para conocer cómo se hacen las cosas”.

Foto EE: Archivo
Doctor José Franco, científico y expresidente de la Academia Mexicana de Ciencias. Foto EE: Archivo

En este sentido, comentó que ni el presidente, ni el gabinete cuentan con los elementos para saber si es pertinente o no el viaje de un investigador, para ello “las instituciones académicas cuentan con suficientes órganos colegiados que observan estas cosas y que son los que, después de analizar, dan los permisos”.

Fue contundente: “Parece que el presidente tiene muchas otras cosas que atender que estar revisando si los viajes son pertinentes o no, nadie cree que él esté realmente verificando, en dado caso sería Conacyt”.

Por otro lado, el ex coordinador del Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCyT) dijo que, si el mandatario atendiera el reciente e inédito sondeo que hizo esta institución, sabría que casi 90% de las personas que contestaron están trabajando en alguno de los ejes del Plan Nacional de Desarrollo. “Esto le muestra y debe dejar clarísimo al señor presidente y a todo el gabinete que hay un compromiso muy fuerte de parte de los investigadores de este país para atender las necesidades nacionales. La gente está trabajando bien y los viajes de trabajo son justamente para mejorar lo que estén haciendo en beneficio del país”.

Los viajes son una necesidad

El doctor Franco, quien ha sido profesor invitado en institutos y universidades de varios países, asegura que la ciencia es algo que se da en todos lados, incluso “nosotros en México nos beneficiamos del conocimiento y tecnología que se generan en otros lados”. Por ello, pensar en aplicar este tipo de medidas únicamente a un sector de una manera tan indiscriminada no se veía como lógico.

Los viajes se usan para hacer una estancia de trabajo corta, para hacer trabajo de campo, para asistir a reuniones con trabajos específicos de especialistas o conferencias para conocer las últimas novedades en medicina, por ejemplo; “cada caso es diferente y uno no puede generalizar, pero sin duda son viajes enriquecedores y nuestro país se ha beneficiado de eso”.

Sobre el señalamiento a este gremio, el académico complementó que el sector se ha manifestado en más de una ocasión en lo que va del sexenio, logrando miles de firmas, “por lo que si el presidente, como lo ha dicho, desea escuchar lo que dicen las personas que pertenecen al gremio donde va a aplicar las cosas, aquí —en el sondeo del FCCyT y otras peticiones (2)— se ve la visión de la comunidad y las personas que están trabajando, no de los burócratas”.

El doctor Franco hizo un recordatorio: “El sector académico también es su comunidad”, no son personas ajenas y dotadas de privilegios. “Desafortunadamente no ha vivido los avatares que tienen las personas que se dedican a la ciencia, requiere de preparación y sacrificios, quienes trabajan para un doctorado no lo lograron yendo a bares y haciendo turismo indiscriminado, lo hicieron encerrándose, trabajando y entregando resultados, además, es lo que siguen haciendo en su vida académica”.

Por ello, pidió que el presidente reconsidere sus palabras cuando se refiera al mundo académico, “pues es un sector no bélico y que siempre usará el diálogo sin salirse de los cánones (…) No habrá presión política de parte de la comunidad académica, lo único que podemos hacer es esgrimir lo que conocemos, que son las armas del conocimiento y los argumentos”.

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