El nitrógeno en las llantas se usa desde hace varias décadas, particularmente en sectores de alta tecnología, como aeronaves espaciales y autos de carrera en Fórmula 1. Actualmente, el ingeniero Alam Martínez Bermúdez, gerente general de la empresa Servicio en su Compañía, está implementando este mismo principio, pero aplicado a camiones, autobuses, tracto-camiones y remolques, con la novedad de que estos vehículos producen su propio nitrógeno aún en movimiento.

El nitrógeno implica varios beneficios. Incrementa la vida de los neumáticos. El uso del nitrógeno en las llantas reduce el calor del neumático y, por consiguiente, la resistencia al rodamiento. A menor resistencia al rodamiento, mayor economía de combustible. Y evita riesgos de explosión.