Cuando la plataforma de videojuegos en la nube OnLive (que ofrece sus productos bajo demanda a través de Internet y permite que tanto los títulos como los avances sean almacenados en los servidores de la compañía en lugar del equipo del usuario) anunció en agosto pasado su reestructuración similar a una bancarrota, el mensaje fue claro para la industria: las nuevas plataformas como los móviles, las redes sociales y el cómputo en la nube tendrán que convivir con las consolas tradicionales para que los jugadores en el negocio sigan con vida.

Pero esa convivencia tiene sus puntos álgidos. El hecho de que sea el futuro no lo hace más fácil , consideró a finales del año pasado Roberto Cánovas, director regional de Electronic Arts (EA) para Latinoamérica. La mejor manera que hemos encontrado para prepararnos es diversificar el portafolio y asegurar que tengamos grandes propiedades intelectuales en todas las plataformas en medios digitales. Me queda la seguridad de que habrá una coexistencia absoluta (entre las plataformas) , agregó.

Los videojuegos en consolas representan la principal fuente de ingresos para EA.

El contenido de los videojuegos, independientemente del ancho de banda, la complejidad, la textura y la calidad, va a ir creciendo rápidamente -considera Cánovas-. No va a ser posible correr videojuegos de tanta experiencia tan profunda en tabletas y smartphones .

Cálculos de la firma de análisis ABI Research proyectan que el mercado de los videojuegos en la nube (cloud gaming) a nivel global tendrá un valor de 29,000 millones de dólares en el 2015, lo que habrá representado un crecimiento anual acumulado de 14.8% respecto de los 14,500 millones de dólares que tenía en el 2010.

El camino para llegar a un modelo que garantice rentabilidad de la industria de los videojuegos a través de la nube tiene sus retos.

Tras darse a conocer los problemas financieros de OnLive, Michael Inouye, analista Senior de TV y Video de ABI Research, escribió en su blog que es necesaria la participación de las grandes empresas o inversionistas para operar servicios dedicados exclusivamente a los videojuegos en la nube.

Esto se hizo evidente, según el experto, cuando la firma japonesa Sony adquirió por 380 millones de dólares a la compañía de cloud gaming Gaikai, en junio del 2012.

La nube como mecanismo de entrega de videojuegos continuará evolucionando y, con el tiempo, el comportamiento de los consumidores podrá eventualmente sostener una plataforma independiente, pero no parece que sea ahora , opinó.

Nick Stam, director técnico de Marketing de Nvidia, también reconoce que no son tiempos fáciles para hacer negocio con esta plataforma.

Tenemos que estar presentes en el concepto de tener juegos en todos lados y en cualquier dispositivo , aseguró.

[email protected]