El Papa Francisco, primer latinoamericano en ocupar el cargo de Obispo de Roma y líder de los católicos del mundo, arribó a México para una gira que lo llevará de Chiapas a Ciudad Juárez, pasando por Morelia, Ecatepec y la capital del país, ciudades, todas, golpeadas por la inseguridad, la violencia y el tráfico de drogas y de gente. Francisco intentará renovar la fe de los mexicanos y a ser tan amado como Juan Pablo II.