La administración saliente de Puebla, la octava economía del país, mostró una tendencia de desaceleración económica: en el 2011 promedió una tasa de crecimiento de 5.5% y, para el 2016, de 1.4 por ciento. Si bien presentó dinamismo en la creación del mercado laboral y en la captación de inversión extranjera, así como una tendencia a la baja de la deuda registrada en la SHCP, otras variables merman estos resultados.