El periodismo está considerado como actividad esencial en esta época y de acuerdo a datos de Reporteros Sin Fronteras. Hasta el momento se han registrado 18 fallecimientos entre reporteros y trabajadores de las áreas de comunicación en México. Y es dentro de este marco de riesgo por posibles contagios del virus SARS-CoV2 que 9 fotoperiodistas nos cuentan cómo ha sido su labor en estos tiempos de crisis sanitaria. Este es el testimonio de Sashenka Gutiérrez, de la agencia Efe.

Desde el principio he tenido un poco de miedo, pero pues al final esta esa parte de mí, como fotoperiodista, de querer salir y cubrir. Fotografía: Sashenka Gutiérrez

1. Ernesto Sánchez paramédico de la Cruz Roja Mexicana, ingresa al domicilio de un hombre diagnosticado con Covid-19 para realizar su traslado. Foto: EFE / Sáshenka Gutiérrez

Desde el principio he tenido un poco de miedo, pero pues al final esta esa parte de mí, como fotoperiodista, de querer salir y cubrir".

—¿Qué ha significado para ti, cubrir estos momentos?

—Ha sido un poco difícil, en principio, porque hay un riesgo latente; este bicho que no ves y con el que hay que aprender a trabajar.

Desde el principio he tenido un poco de miedo, pero pues al final esta esa parte de mí como fotoperiodista de querer salir y cubrir. Ha sido importante, estresante y una cobertura muy larga, muy cansada, que me ha dejado muchas cosas, buenas y malas.

—¿Cómo has llevado cada día de cobertura?

—Ya son 4 meses y ha cambiado. Al principio era muy estresante y esto lo hablaba con unos compañeros, nos estamos acostumbrando y eso me parece muy feo, porque en un principio no podía dormir, me costaba mucho trabajo estar como en paz, estaba más estresada y ahora ya estoy un poco más relajada.

La he llevado pues, con disciplina, creo que es una buena palabra. Y esta empieza desde que me levanto muy temprano, desde desayunar y llevar una dieta para no descompensarme. Soy más ordenada y en casa llevo el protocolo de limpieza que creo que todos llevamos.

Yo soy casada y hablaba con Mario, mi esposo, que pasara lo que pasara, en la casa tenía que predominar la armonía y el amor para que ambos estuviéramos tranquilos en esta situación. Para mí es algo muy importante salir de casa y estar tranquila y regresar a un ambiente bonito y si tengo malos días, contar con esa parte de que me apapachen.

La cobertura en estos momentos ha sido muy difícil, porque estamos trabajando con algo que no vemos, que está ahí y que es peligroso, es un enemigo invisible, no es como en otras coberturas que sabes que hacer, como protegerte. Fotografía: Sashenka Gutiérrez

2. María de los Ángeles (d)  llega  al hospital General de Tláhuac, donde fue rechazada al encontrarse sin lugar para atender a los enfermos de covid. Foto: EFE / Sáshenka Gutiérrez

La cobertura en estos momentos ha sido muy difícil, porque estamos trabajando con algo que no vemos, que está ahí y que es peligroso, es un enemigo invisible, no es como en otras coberturas que sabes que hacer, como protegerte".

—¿Has sentido temor?

—Sí, he sentido temor y la que más me preocupa es mi familia, que alguien en ella sea vulnerable y yo llegue un día y la contagie.

Y aparte de temor, también he sentido síntomas, entre compañeros ya bromeamos y decimos cuantas veces a la semana te da covid, porque pues nos llevamos todo esto.

Pero sí, en un principio era más mi temor a lo desconocido.

—¿Qué te ha enseñado esta crisis?

—Me ha reafirmado que esto puede sacar lo peor y mejor como seres humanos. He visto, como siempre en estas crisis o en estos desastres que la gente puede ser muy solidaria o puede ser una cabrona. Que te tiende la mano si no tienes chamba, he visto que se

crean redes de ayuda, como siempre. Pero también está el rechazo o la discriminación de otra personas hacia la gente que ha salido enferma.

Por ahí salió el rollo de que éramos felices y no lo sabíamos. Creo que yo siempre he sabido que soy feliz y pues extraño muchas cosas.

En mi vida personal, pues me dejara, por ejemplo, la fortaleza mental que hay que tener para estas cosas. Tratar de llevar siempre la armonía con estas cosas. Fotografía: Sashenka Gutiérrez

3. Médicos del Hospital General, en la Ciudad de México, trasladan a un hombre con coronavirus hoy jueves 23 de abril de 2020  en Ciudad de México. Foto: EFE / Sáshenka Gutiérrez

En mi vida personal, pues me dejara, por ejemplo, la fortaleza mental que hay que tener para estas cosas. Tratar de llevar siempre la armonía con estas cosas".

—¿Qué dejará la pandemia y su presencia en tu vida personal y profesional?

—En mi vida personal, pues me dejará la fortaleza mental que hay que tener para sobrellevar estas cosas. Tratar de vivir siempre con armonía.

A mi mamá no la veo y no la abrazo desde hace mucho tiempo. El otro día la vi a lo lejos y ella estaba llorando, sentí muy feo por no poder abrazarla y ella lloraba con un sentimiento tal que le tuve que decir: por favor para, porque no puedo abrazarte. Me está dejando esas cosas, en mi vida personal. Añoro cabrón un abrazo con mi mamá y es que nosotras somos muy unidas, somos como un muégano, mis hermanas, mi mamá y yo. Es lo que me está dejando la pandemia, el deseo incontrolable de poder estar con mi mamá acostada, comiendo papas.

En mi vida laboral, aprendí a trabajar de una manera distinta, empecé a buscar permisos y todo eso que ha sido muy complicado. En la agencia nos apoyan muy cañón a todos nosotros, nos cuidan, pero también saben del riesgo que estamos corriendo nosotros como fotógrafos porque estamos entrando a todos lados.

Laboralmente haces cosas que te gustan y puedes decir: hoy tuve un día bueno porque hice cosas buenas; pero ese día bueno para ti, es un día malo para otros. Me deja sentimiento encontrados.

—¿Cómo imaginas la “nueva normalidad”?

—Depende, vas al centro y ves a todos afuera, les vale madre. Yo creo que tal vez por un año pueda ser así, nos veo y digo, nosotros si nos cuidamos, tenemos muchas precauciones al igual que mucha gente, pero también está la otra parte de la gente que tal vez tiene un hartazgo que sale a la calle.

Yo creo un año nos costará recobrar la vida que tuvimos, o sea, la nueva normalidad.

Yo todavía no me aviento a darle un abrazo a mi mamá, ni a Mario, que siendo mi esposo y con quien vivo, me pide un abrazo y no se lo doy. Esas cosas me cuestan mucho trabajo.

También me he imaginado a nosotros trabajando. ¿Cómo van a ser estas alfombras rojas o los recorridos para nosotros? La gente en los museos, no me imagino cómo le va a hacer. Y en los eventos donde somos 100 fotógrafos. ¿Qué va a pasar?  Eso sí me lo he imaginado. Sería cuestión de ver como organizan los eventos y las Secretarías (de Gobierno) cómo se adaptan. Ya vimos como en el fútbol, los fotógrafos ya tienen su espacio.   

Laboralmente haces cosas que te gustan, pero como puedes decir: hoy tuve un día bueno, porque haces cosas buenas, ese día bueno para ti, es un día malo para otros. Me deja sentimiento encontrados. Fotografía: Sashenka Gutiérrez 

4. Un médico atiende a un enfermo que permanece intubado por Covid-19, en el Hospital Juárez de la Ciudad de México. Foto: EFE / Sáshenka Gutiérrez

Laboralmente haces cosas que te gustan, pero como puedes decir: hoy tuve un día bueno, porque haces cosas buenas, ese día bueno para ti, es un día malo para otros. Me deja sentimiento encontrados".

—¿Cambiará tu forma de trabajar?

—Sí, cosas como que nos aplastamos en la calle, lo voy a seguir haciendo. Pero yo ya no como en la calle, regla número uno. No me quito para nada lo que me cubre la cara, ni siquiera el cubrebocas para tomar agua, esto es así de riguroso. No voy al baño por nada del mundo y antes se me hacía muy fácil. Tengo también esa costumbre de llegar a mi casa y bañarme, ya lo hago en automático. Antes en las marchas, hasta me llenaban de líquido, iba a lugares super feos o me echaban extinguidor y llegaba a casa tan cansada que me dormía.

La disciplina se va a quedar, no es como en un principio que era muy difícil mantenerla, pero ahora ya nos acostumbramos y me la voy a quedar.

—¿Cuál consideras que ha sido el papel del fotoperiodismo en esta crisis?

—Es esencial. Nosotros estamos saliendo, no todos los días por protocolos en la agencia, pero, pues estamos saliendo. Y las notas y los reportes que hacen los compañeros redactores, pues muchas veces se hacen a partir de nuestras imágenes.

Si quieres recordar algo de la pandemia pues te vienen imágenes, yo no recuerdo, no tengo en mi cabeza una nota de algún compañero o algún reportaje o alguna historia. En mi cabeza solamente hay imágenes de la pandemia, de aquí y alrededor del mundo. Lo que están haciendo otros compas en otros lados, me parece impresionante. Pero todo son imágenes, aquí del hospital, de aquí mismo afuera, de las las familias. Te preguntas por una foto y recuerdas la que hizo Moisés Pablo (fotógrafo de Cuartoscuro), por ejemplo, superimpactante. O te vas a otro lado y recuerdas alguna foto de otro compañero, pero pues no recuerdas la nota de un compañero redactor, que en ocasiones ven la foto que hiciste y ya te están hablando para que les cuentes que pasó.

Por eso considero que es primordial la labor del fotoperiodista, porque en estos momentos muchos compañeros redactores dicen, yo tengo miedo y no quiero salir porque tengo familia y soy vulnerable. Pero los compañeros fotoperiodistas están saliendo y me parece invaluable su participación en este rollo.

—¿Cuál consideras que ha sido tu papel en esta crisis sanitaria?

—Yo estoy haciendo mi trabajo, algo que me gusta mucho hacer.

Considero que es primordial la labor del fotoperiodista y es invaluable, porque en estos momentos muchos dicen, yo si tengo miedo, no quiero salir, tengo familia y soy vulnerable. Pero los compañeros están saliendo y me parece invaluable su participación en este rollo. Fotografía: Sashenka Gutiérrez

5. Familiares se despiden de "Juanito", quien falleciera por complicaciones de Covid-19, en el panteón de Xico en el municipio de Chalco, Estado de México. Foto: EFE / Sáshenka Gutiérrez

Considero que es primordial la labor del fotoperiodista y es invaluable, porque en estos momentos muchos dicen, yo si tengo miedo, no quiero salir, tengo familia y soy vulnerable. Pero los compañeros están saliendo y me parece invaluable su participación en este rollo".

Reflexión final

La cobertura en estos momentos ha sido muy difícil, porque estamos trabajando con algo que no vemos, que está ahí y que es peligroso, es un enemigo invisible, no es como en otras coberturas que sabes que hacer y hasta como protegerte.

Aprendí cosas de mí que no sabía que podía hacer y me gusta. Hace poco me preguntaron que he aprendido de mí, eso me lo tienen que preguntar hasta que todo esto pase.

Creo que como persona y con Mario, he crecido mucho y eso me gusta a pesar de que ha sido muy doloroso todo esto.

Se me ha hecho muy difícil esa parte de la gente, de acercarme y de ver. Hemos tenido coberturas muy dolorosas. Aprendí también a manejar eso de no sentir, no quiero convertirme en un robot y llegar y solo pum (apretar el disparador).