El periodismo está considerado como actividad esencial en esta época y de acuerdo a datos de Reporteros Sin Fronteras. Hasta el momento se han registrado 18 fallecimientos entre reporteros y trabajadores de las áreas de comunicación en México. Y es dentro de este marco de riesgo por posibles contagios del virus SARS-CoV2 que 9 fotoperiodistas nos cuentan cómo ha sido su labor en estos tiempos de crisis sanitaria. Este es el testimonio de Gabriela Esquivel, del periódico 24 horas.

—¿Qué ha significado para ti cubrir estos momentos?

—Momentos de angustia e incertidumbre. Con miedo de salir y que regreses contagiada y contagiar a tu familia. He sentido una gran responsabilidad.

Ahora que estaba archivando y veía las fotos de marzo, no estábamos tan protegidos porque no sabíamos cómo hacerlo; recuerdo en marzo andar sin cubrebocas las primeras semanas, porque no sabía nada al igual que muchos compañeros. Y ahora, como van avanzando las cosas te proteges más, te cuidas, llevas un nuevo proceso al llegar a tu casa, para desinfectarte y limpiar que al inicio de la pandemia no tenías. Ha sido, de cierta forma, desgastante.

Ahorita que está saliendo más gente, me da más miedo que hace un mes, cuando según era el pico de la pandemia. Y se debe a la gente que ves sin cubrebocas, porque no les importa realmente ni su salud ni la salud de los demás. Fotografía: Gabriela Esquivel

1. Mariachis de Garibaldi ofrecen una serenata a personal médico y pacientes del INER, para hacerles la jornada laboral más amena. Foto: Gabriela Esquivel / 24 Horas

Ahorita que está saliendo más gente, me da más miedo que hace un mes, cuando según era el pico de la pandemia. Y se debe a la gente que ves sin cubrebocas, porque no les importa realmente ni su salud ni la salud de los demás."

¿Cómo has llevado cada día de cobertura?

—Preocupada y a veces con miedo. Ahorita que está saliendo más gente, me da más miedo que hace un mes, cuando según era el pico de la pandemia. Y se debe a la gente que ves sin cubrebocas, porque no les importa realmente ni su salud ni la salud de los demás.

También vivo con angustia, pero estoy tomando medidas, siendo supercuidadosa y cautelosa para no enfermarme. Estoy comiendo frutas y verduras y tomando mucha agua y vitamina C. Cargo alcohol, gel, jabón y Lysol en mi mochila. Estoy cuidándome muchísimo.

—¿Profesionalmente qué significa para ti estar cubriendo esto?

—Al final es un hecho histórico, como el de la influenza. Cuando eso pasó, yo estaba en la universidad pero no salía a trabajar, ni siquiera sabía que quería hacer foto en ese entonces. Yo me guardé y ya.

Pero ahorita es muy importante, es un hecho que difícilmente va a volver a vivir nuestra generación y todas las generaciones que están trabajando. Es algo que difícilmente nos volverá a tocar. Muy importante e histórico y es un tema que debes tratar con mucha responsabilidad y cuidado. En los hospitales, hay que cuidar la dignidad y la integridad de las personas, porque muchas de las personas que están ahí, no quisieron enfermarse o llegar a ese grado. Creo en la importancia de cuidar a la gente que fotografías y en hacerlo de una manera digna y no morbosa.

Es algo muy importante e histórico y es un tema que debes tratar con mucha responsabilidad y cuidado. En los hospitales, hay que cuidar la dignidad y la integridad de las personas, porque muchas de las personas que están ahí, no quisieron enfermarse o llegar a ese grado. Fotografía: Gabriela Esquivel

2. Óscar Espíndola es paramédico de Cruz Roja desde hace 18 años. Durante la pandemia por Covid-19, han aumentado sus protocolos de seguridad para entrar a atender pacientes por alguna emergencia cotidiana. Foto: Gabriela Esquivel / 24 Horas

Es algo muy importante e histórico y es un tema que debes tratar con mucha responsabilidad y cuidado. En los hospitales, hay que cuidar la dignidad y la integridad de las personas, porque muchas de las personas que están ahí, no quisieron enfermarse o llegar a ese grado".

—¿Has sentido temor?

—Sí, mucho miedo pero también depresión. Yo vivo sola con una roomie, y tengo más de 100 días que no veo a mi familia. Los he visto cuando voy a comprar cosas y les llevo fruta o las cosas del supermercado, pero se los dejó en el coche. Hemos platicado a lo lejos. La mayoría de mi familia es diabética y al final no los veo porque estoy saliendo.

Mi mamá sigue trabajando en un hospital, pero me pregunta: ¿Cuándo vas a venir? Yo muero por ir a verlos y abrazarlos, pero al final sé que he estado muy expuesta, con gente en los hospitales, en los panteones o simplemente en la calle y no sabes que pueda pasar. Y aunque me siento bien, sé que hay riesgo de contagiar a mi familia, eso me genera mucho miedo, angustia y a veces depresión. Extraño ver a mi familia y extraño abrazarlos.

—¿Qué te ha enseñado esta crisis?

—A ser más paciente y cuidadosa.

Antes de esto, ya traía mi gel antibacterial chiquito y casi siempre traía comida, ahora ya no traigo alimentos aunque me muera de hambre.

La pandemia me ha servido para controlar ciertas cosas. Antes compraba cosas en la calle para comer, ahora trato de hacer todo en mi casa. Soy más paciente y me he vuelto más higiénica. Ahora siempre traigo gel, alcohol y Lysol.

Me dejó ser muy paciente, muy cuidadosa en mi método de aseo; en saber cómo quitarme el cubrebocas, cómo envolverlo y no solamente tirarlos y dejarlos ahí, porque al final piensas también en las personas que recogen la basura, aunque igual tú te sientes bien, pero nos sabes si eres asintomático y la persona que recoge la basura se pueda contagiar por un descuido. Soy más consciente con el entorno.

Aunque yo me siento bien, siento que hay riesgo de contagiar a mi familia, eso me genera mucho miedo, angustia y a veces depresión. Extraño ver a mi familia y extraño abrazarlos. Fotografía: Gabriela Esquivel

3. Un enfermero camina por un pasillo de la denominada zona covid, en el área de hospitalización del Hospital General de Atizapán. Foto: Gabriela Esquivel / 24 Horas

Aunque yo me siento bien, siento que hay riesgo de contagiar a mi familia, eso me genera mucho miedo, angustia y a veces depresión. Extraño ver a mi familia y extraño abrazarlos".

—¿Qué dejará la pandemia y su presencia en tu vida personal y profesional?

—Mucho aprendizaje, para que esto no pase y nosotros sigamos como si nada.

Desde antes de esto, siempre he tenido tres jabones en mi casa, porque siempre me gusta tener las manos limpias, pero ahora hay más cuidado.

Más conciencia con los productos del supermercado, lavar las cosas que ni yo ni muchos lo hacíamos. Ahora ya no puedo ir al súper y no lavar las cosas. Lavo todo porque me da miedo. Si lo analizas, al final todo mundo toca las cosas

¿Que es lo que tú puedes hacer? No sólo aplicarlo en estos momentos que estamos de crisis, sino también en un futuro y hay que seguir con esas mismas medidas de higiene. Creo que el que perduren esas medidas será algo fundamental.

En mi vida profesional, es una experiencia que nunca imaginé cubrir. Nunca imaginé vivir una pandemia y todo lo que eso implica. Es gratificante poder registra un hecho histórico, pero insisto, todo con la mayor responsabilidad posible, siendo responsable con lo que trabajas y públicas.

En mi vida profesional, es una experiencia que nunca imaginé cubrir. Nunca imaginé vivir una pandemia y todo lo que eso implica. Es gratificante poder registra un hecho histórico, pero insisto, todo con la mayor responsabilidad posible. Siendo responsable con lo que trabajas y públicas. Fotografía: Gabriela Esquivel

4. Una familia da el último adiós a su familiar en el Panteón de Chalco. Foto: Gabriela Esquivel / 24 Horas

En mi vida profesional, es una experiencia que nunca imaginé cubrir. Nunca imaginé vivir una pandemia y todo lo que eso implica. Es gratificante poder registra un hecho histórico, pero insisto, todo con la mayor responsabilidad posible. Siendo responsable con lo que trabajas y públicas".

—¿Cómo imaginas la "nueva normalidad"?

—Todos con cubrebocas, por lo menos hasta octubre o noviembre.

A veces ya no quiero usarlo; me lastima las orejas y me duele la cabeza, pero tampoco me imagino saliendo a la calle sin él. Me da mucho miedo eso.

Recuerdo que en marzo no usábamos cubrebocas, las primeras semanas eran muy poco los fotógrafos o reporteros que los usaban, una mínima parte. Ahorita, creo que todos lo vamos a usar. No me imagino regresando a las ruedas de prensa no trayendo cubrebocas, porque al final tú dices: yo estoy bien, me siento bien y hago todo mi protocolo, pero no todos son así. He visto muchos compañeros que no se cuidan. Entonces me digo, si ya me cuidé tanto tiempo hay que seguir intensificando las medidas. Además, mantendré esa parte de la sana distancia, porque si no, está imposible.

—¿Cambiará tu forma de trabajar?

—Siento que sí, ya no me gusta acercarme tanto a los compañeros.

Hace poco hubo una marcha, entonces me decía: yo no me quiero acercar. Me daba miedo que además de las pedradas, los rocazos y los anarquistas, acercarme a los manifestantes. Me da miedo que me escupan, que alguien se enoje porque le estás haciendo una foto y su manera de reaccionar sea escupiéndote. No sabes cómo pueden reaccionar.

Habrá que marcar tu sana distancia entre los compañeros y ya no acercarte tanto.

Creo en la premisa de que si te acercas más, tienes una mejor foto, pero también digo que mientras esto vaya bajando, está primero tu salud y la de tu familia, que tener una gran foto.

¿Cuál crees que ha sido el papel del fotoperiodismo en esta crisis?

—El papel del fotoperiodismo ha sido uno de los más importantes en esta pandemia, porque a través de los fotógrafos logramos ver, por lo menos en México, que es lo que estaba pasando y que es lo que estaban cubriendo en otras partes del mundo. ¿A dónde estaban entrando los fotógrafos y qué estaban haciendo? ¿Cómo se estaban cuidando? Y así fue como nosotros pudimos adoptar un poco esas medidas de sanidad aquí, para salir a trabajar y hacer las coberturas. Y pues al final, la gente se ha enterado de la pandemia porque ha visto imágenes fuertes y ha sido a través del trabajo que hemos hecho los fotoperiodistas. Son muy pocos los reporteros que están saliendo a contar historias y los fotoperiodistas sí están ahí, en la primera línea, contando lo que está sucediendo. Ha sido uno de los trabajos más importantes, al igual que el de los médicos, el personal de salud y de limpieza. Creo que esta cobertura sin fotoperiodistas, sería muy complicada para entender lo que está sucediendo.

¿Cuál ha sido tu papel en esta crisis?

—Retratar con la mayor dignidad posible a los pacientes, a los enfermos, a las familias y al personal médico que está haciendo una chambota. Por parte del medio al que represento, ha sido complicado porque al no haber más fotógrafos, no haber un editor que encabece el departamento, pues yo soy la que tiene que salir a buscar y proponer temas, así como buscar contactos y ver donde si nos dan chance de entrar y donde no. Y pues ver que podemos hacer y documentar lo que está sucediendo de la manera más real.

El papel del fotoperiodismo ha sido uno de los más importantes en esta pandemia, porque a través de los fotógrafos logramos ver, por lo menos en México, que es lo que estaba pasando y que es lo que estaban cubriendo en otras partes del mundo. Fotografía: Gabriela Esquivel

5. Sepultureros del Panteón de San Isidro en Azcapotzalco, cavan para hacer más tumbas. Foto: Gabriela Esquivel / 24 Horas

El papel del fotoperiodismo ha sido uno de los más importantes en esta pandemia, porque a través de los fotógrafos logramos ver, por lo menos en México, que es lo que estaba pasando y que es lo que estaban cubriendo en otras partes del mundo".

Reflexión personal

Insisto, sigamos intensificando las medidas de salud, que no se nos olvide y menos que creamos que esto terminó. Hay mucha gente asintomática que está en la calle y que no lo sabe porque no tiene acceso a una prueba, entonces, lo que nosotros tendríamos que hacer es seguir con nuestras medidas de sana distancia en la medida de lo posible.

No salir a comprar cosas banales como ropa, eso realmente no es necesario, y quedarnos en casa.

Cuidarnos, cuidar a nuestra familia, cuidar a los viejos de nuestra familia, al final nosotros estamos jóvenes y nos sentimos bien. Y hay que ser más empático con la gente.