Washington, EU. Así seas una iPersona que no puede vivir sin su Mac, un adicto al Facebook o un gamer, sabes que la tecnología y las redes sociales dicen cosas acerca de tu personalidad y de la forma en que piensas. Los investigadores en Psicología lo saben también, han comenzado a investigar cómo los nuevos medios y aparatos descubren y modifican nuestros estados mentales.

Dos artículos recientemente publicados en la revista Perspectives on Psychological Science de la Asociación para la Ciencia Psicológica, exploran cómo las tendencias tecnológicas están cambiando las preguntas que se están haciendo los científicos psicológicos y las formas en las que se las hacen.

EL MANIFIESTO PSICOLÓGICO ?DE LOS SMARTPHONES

Aunque los teléfonos inteligentes se estén haciendo más baratos, tienen cada vez más valor para los científicos psicológicos.

Dado que la gente está siempre en acción, uno de los retos más grandes que tienen los investigadores es colectar los datos en tiempo real de las personas en sus ambientes cotidianos.

Claro que los escenarios pueden ser recreados en el laboratorio, pero Geoffrey Miller se pregunta por qué los científicos deben conformarse con simulaciones cuando podrían aprovechar el poder de los smartphones.

Una ventaja de los smartphones es que las personas los llevan adondequiera que vayan. Los sensores de estos aparatos pueden proveer de más información que la ubicación del usuario, incluyendo si se está moviendo, cómo se mueve y si está cerca de otros usuarios de smartphones.

Usando las psych apps, que los usuarios descargan en sus teléfonos, Miller sugiere que los científicos pueden obtener representaciones más precisas de cómo el ambiente influye en la conducta.

Una de las apps que ya se está usando en Mappiness, es la que combina tu ubicación, el nivel de ruido ambiental y tu estado de ánimo para averiguar cómo este último se ve influido por el ambiente.

Miller también predice que los smartphones podrían eventualmente estar equipados para detectar otras cosas, como la temperatura, la radiación y la contaminación.

Hay desventajas en la investigación con los teléfonos inteligentes, como que existen diferentes modelos y el hecho de que la investigación se limita a quienes pueden pagarlos y los usan (jóvenes con poder adquisitivo). Aun así, el científico no cree que se trate de saber si dichos aparatos van a revolucionar la investigación psicológica, sino de cuándo lo harán.

FACEBOOK EN CIENCIAS SOCIALES

Con Facebook ya instalado en Wall Street, los inversionistas no son los únicos que quieren una parte del gigante de las redes sociales.

Los científicos sociales han reconocido a Facebook y sus 900 millones de usuarios como una mina de oro de datos acerca de las relaciones sociales de las personas, y muchos los han incorporado a sus programas de investigación.

Robert E. Wilson, Samuel T. Gosling y Lindsay T. Graham compilaron todos los estudios de ciencias sociales que incluyen a Facebook y analizaron el tipo de preguntas que se están haciendo.

Las tendencias generales indican que la gente entra a Facebook porque les permite mantener contacto con amigos cercanos y/o distantes de una manera informal.

Los científicos también deben considerar la privacidad al plantear sus estudios, pero Wilson y sus colegas creen que el valor de los datos de Facebook supera los problemas que hay que librar para obtenerlos.