El polemista francés Dieudonné M'Bala M'Bala, acostumbrado a los tribunales por sus discursos racistas y en los que se burlaba de las víctimas del genocidio, fue proscripto de Facebook e Instagram el lunes, luego de que en junio fuera suprimido su canal de YouTube.

El grupo Facebook, que posee también Instagram, expulsó al controvertido polemista y humorista de las dos plataformas "de manera permanente", pues "violó de manera repetida nuestras reglas en materia de discursos de odio, publicando contenidos en los que se burla de las víctimas de la Shoah o empleando términos deshumanizantes contra judíos", dijo a la AFP un portavoz del gigante digital.

Una decisión tomada un mes después de la supresión de su canal en YouTube decidida por Google y por razones similares.

Dieudonné tenía cerca de 1.3 millones de seguidores en Facebook y 400,000 en YouTube.

"Era ya tiempo de que cesara el problema", comentó en un comunicado la Liga internacional contra el racismo y el antisemitismo (Licra), subrayando los "daños considerables e irreparables" causados por las publicaciones del polemista, que contribuyeron "a banalizar la obsesión" con los judíos.

"Esta decisión va en el buen sentido: el de un internet más seguro donde el odio no tenga lugar", se congratuló Francis Kalifat, presidente del Consejo representativo de las instituciones judías de Francia (Crif).

Dieudonné denunció, en esa misma red, los "lobbies" que "saborean la caída de la libertad de expresión, el fin de la libertad en internet".

Supresión de cadenas

El polemista, que ahora se presenta en un bus itinerante, fue varias veces condenado por la justicia por sus declaraciones.

Su última condena es de noviembre: 9,000 euros de multa, por complicidad de injuria de carácter antisemita, tras la publicación de un video y una canción que llevaba un título en francés con un juego de palabras sobre la Shoah.

Facebook había prohibido de sus redes sociales a personalidades de extrema derecha en Francia, y organizaciones como el grupúsculo Generación Identitaria.

YouTube también había suprimido cadenas de supremacistas blancos en Estados Unidos, a fines de junio y cerró la del jefe de un grupo identitario austriaco.

Todas las redes sociales, en particular Facebook, afrontan presión para actuar contra las publicaciones racistas en sus plataformas.

Un vasto boicot publicitario contra Facebook condujo a centenares de marcas internacionales a suspender sus anuncios publicitarios en la red social que tiene 1,730 millones de usuarios cotidianos.

En Francia, el gobierno había tratado de legislar sobre el odio en línea, con la adopción de un texto en mayo que obliga a las plataformas y motores de búsqueda a retirar en 24 horas los contenidos "claramente" ilícitos, bajo pena de multas de hasta 1.25 millones de euros.

Tenía como objetivo las incitaciones al odio, la violencia, las injurias de carácter racista o religioso.

Pero un mes más tarde, el punto central de esta ley fue censurado por el Consejo Constitucional, pues consideró que algunas disposiciones atentaban contra la libertad de expresión.