La extracción masiva de agua subterránea contribuyó a desencadenar el terremoto que el año pasado sacudió la localidad española de Lorca (Murcia, España) causando nueve muertos y más de 200 heridos, indicó este domingo un equipo de geólogos.

El descubrimiento agrega, según ellos, nuevos elementos a las teorías de que algunos terremotos son propiciados por el hombre.

El terremoto del 11 de mayo de 2011, cuyo epicentro estaba situado a dos kilómetros al noreste de la ciudad de Lorca, sorprendió a los sismólogos.

El sismo golpeó la Zona de Cizalla Bética Oriental, uno de los puntos de mayor actividad sísmica de España, donde se han registrado numerosos temblores de moderados a importantes en los últimos cinco siglos.

Pero el de mayo del año pasado fue inhabitual dados los destrozos que causó a pesar de una magnitud de media de 5.1.

Los científicos liderados por Pablo González de la Universidad de Ontario Occidental en Canadá investigaron el misterio.

En un artículo publicado en la revista Nature Geoscience, hallaron que el terremoto ocurrió a una profundidad de sólo tres kilómetros, por lo que la onda sísmica alcanzó rápidamente la superficie con pocos obstáculos en el camino.

El sismo también ocurrió en una falla compleja pero inactiva que se quebró después de que se bombeara masivamente agua de un acuífero cercano, provocando un efecto dominó de tensiones subterráneas, señalaron.

El equipo de González utilizó primero las imágenes radar del satélite europeo Envisat para crear un mapa de las variaciones del terreno en torno a Lorca antes y después del terremoto.

La imagen confirmó que el sismo se produjo en la falla de Alhama de Murcia, que se movió entre cinco y 15 centímetros.

Entonces investigaron la cuenca del Alto Guadalentín, donde hallaron extensas pruebas de subsidencia por extracción de agua.

ENCARCELAN A SISMÓLOGOS

Un grupo de científicos italianos fue condenado el lunes a seis años de cárcel por homicidio involuntario por haber subestimado los riesgos del sismo ocurrido en L’Aquila en 2009, una sentencia inédita, que genera polémicas en Italia y el extranjero.

Entre los siete condenados figuran grandes nombres de la ciencia en Italia, como el profesor Enzo Boschi, quien presidió el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología, y el subdirector de la Protección Civil, Bernardo De Bernardinis.

El terremoto, que devastó la ciudad de L’Aquila, arrasando el casco histórico y dejando más de 80,000 damnificados, sigue siendo un trauma para todos los italianos y generó polémicas por las negligencias que contribuyeron a ese pesado balance.