La encuesta, realizada por los Diablos Rojos y compartida a El Economista, muestra los altos niveles de aceptación y expectación para acudir al nuevo parque que tiene un costo de construcción de 60 millones de dólares.

Entre los aficionados al equipo, sólo 0.5% acude siempre al estadio a ver los partidos y 35.5% (la respuesta con mayor porcentaje) asiste entre cuatro encuentros o menos.