Para dar un enfoque con perspectiva de género a un evento que nunca antes había otorgado más peso al trabajo hecho por mujeres, en esta Feria Internacional del Libro de Oaxaca (FILO) se contó con la participación de un nuevo comité de programación hecho por mujeres, todas escritoras.

Los organizadores las convocaron para el tema que anunciaron desde hace un año. Las seleccionadas: Yásnaya Aguilar, Jazmina Barrera, Verónica Gerber Bicecci, Tanya Huntington, Yolanda Segura, Isabel Zapata, son figuras dentro del ámbito literario y editorial, pero además poseen una distancia del jurado y del comité de este evento emblemático en América Latina, dando un sentido auténtico desde quienes se dedican a la escritura en México, pero que además son jóvenes, y sí, mujeres con el ciclo Escrituras para reinventar la vida.

En entrevista con El Economista la escritora Yolanda Segura compartió su experiencia de haber sido seleccionada para esta tarea. La programación va encaminada a tratar temas desde una perspectiva feminista y desde la posición de las mujeres en el campo cultural.

¿Es un logro esta FILO?

Es un logro que se instaure como derecho, mencionamos que la organización de la FILO se comprometió a tener paridad de género en las siguientes ferias, esta vez con 90%, en las futuras es muy probable que ya no sea así, pero sí al menos la mitad, es algo que tendría que estar sentando como precedente de cómo se hacen las ferias en otros lugares.

¿Qué es lo que te motiva a sostener la bandera del feminismo y a contribuir a que tome presencia en estos espacios?

Desde mi experiencia cuando empiezas a ver todo con esta mirada ya no hay regreso, de ahí te das cuenta de todas las desigualdades y de todas las violencias y eso fue lo que me hizo plantearme una posición desde mi escritura. Yo creo que no es posible desligar la literatura de lo que pasa en el mundo. Los escritores son algo de su tiempo, esta frase estaba adelantada a su tiempo, creo que no existe porque siempre hay un contexto en el que estamos inmersas e inmersos. El feminismo al cuestionar el sistema que oprime me parece una buena aproximación del mundo, al cuestionar las otras opresiones que tienen que ver con raza, clase, lengua, lugar de origen, y que se pueden cuestionar desde la perspectiva feminista.

¿Qué pasa después del cuestionamiento, del scratch?

Es una pregunta difícil, es algo que nos estamos preguntando todes. El feminismo es doloroso en algún punto, cuando te enfrentas y recibes violencia, lo que sigue es conciliación que no es con las personas denunciadas, porque me parece también que esa violencia es necesaria en el sentido de que nunca una violencia que responde a otra violencia se puede equiparar. ¿Por qué no se puede equiparar?

Porque me parece que es en defensa y está con la actitud de legitimar una posición que no es atacar, sino defender, que es super distinto. Es comenzar a tener espacios de cuidado, de resguardo donde en mundo funcione distinto, aunque sea por un ratito. Hay algo muy importante que recalcar, que no les estamos quitando espacio, si no que estamos apareciendo en ese espacio que nos había sido negado.

¿Cuáles son las autoras más fuertes en esta edición?

Gabriela Cabezón tiene muy claro que se debe seguir trabajando la tradición, pero al mismo tiempo razonarla e intervenirla, ella hace que eso que no hablaba de ti, ahora sea una historia que no se volteaba a ver. También trabajos como los de Daniela Rea desde el periodismo hacen una tarea muy importante para entender el presente y las voces jóvenes que no son tan fáciles de ser incluidas en un feria del libro por no tener una trayectoria, ésa es una historia que se debe escuchar.

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