El Foro Nacional de los Pueblos Indígenas y Afromexicano que se celebró este martes 6 de agosto en el Museo Nacional de Antropología busca dar visibilidad a las opresiones, intolerancia y desigualdad a esta comunidad.

En el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, a conmemorarse el próximo 9 de agosto, Diego Prieto, director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), dijo en la inauguración que el Museo de Antropología fue concebido para demostrar la continuidad de las culturas indígenas en el presente; sin embargo, para muchos, las salas etnográficas son ejemplo “de algo que fue glorioso, y ahora es pobre”, esta idea, señaló, debe cambiar.

"En un cambio de régimen, ya no tiene cabida, es necesario dejar de hablar de los pueblos indígenas en tiempo pasado, y comenzar a hacerlo en presente y futuro”, dijo el antropólogo.

Los 68 pueblos indígenas del país, así como los afrodescendientes, “han sufrido una doble opresión, la de la intolerancia y la de la desigualdad”. La primera, señaló el director general del INAH, porque los gobiernos en turno promovieron la concepción de un México homogéneo, en lengua, ideología, y en términos legales y de convivencia. Tal idea entró en crisis a fines del siglo XX.

En la inauguración también estuvo presente la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, quien dijo que este foro servirá como una consulta para la Reforma Constitucional y Legal sobre Derechos Indígenas y Afromexicano, de la cual se han realizado 54 asambleas regionales con la participación de más de dos mil representantes y 23,000 personas, además de que se trata de un tema previsto en el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024.

El encuentro es coordinado por la Secretaría de Gobernación (Segob) y el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), y representa la segunda fase de la Consulta para la Reforma Constitucional y Legal sobre Derechos de estos pueblos; de ahí que el museo es testigo de un acontecimiento histórico, o en palabras de la titular de la Segob, la doctora Olga Sánchez Cordero, “de un ejercicio novedoso e inédito de democracia participativa”.