Arturo Chacón-Cruz es un cantante sonorense de talla internacional que siendo muy joven ha recibido premios y reconocimientos importantes.

Este 15 de marzo le tocó abrir la temporada de la ópera La Traviata, de Giuseppe Verdi, un montaje controvertido del que salió ileso gracias a la calidad de su interpretación de Alfredo; el público que llenó la sala principal del Palacio de Bellas Artes se le entregó con una gran ovación.

En enero de este año, Arturo Chacón-Cruz debutó en el Teatro alla Scala de Milán -una de las catedrales operísticas del mundo-, en el que alternó con el tenor Ramón Vargas en el papel principal de la ópera Los cuentos de Hoffman (Les contes d’Hoffman), de Jacques Offenbach.

Y le fue bien. La entrevista con Chacón se realiza vía telefónica. Antes de comenzar con las preguntas le platicamos de las críticas que se han publicado por el montaje mexicano de La Traviata.

¿Cómo la ves?

Mira, el montaje moderno siempre es controversial y a la gente por lo general no le gusta, y bueno, la verdad es que yo he sido siempre tradicionalista. Pero mi trabajo es mi trabajo. Si me contratan yo no tengo autoridad para decidir qué se va a hacer. Al menos todavía no, verdad… (risas).

Las críticas los han zarandeado.

Pero mira yo no lo vi tan mal. Al menos en esta producción tuvimos oportunidad de interactuar con los personajes. Y ser fieles a la idea que el autor tuvo. Por ejemplo, no se dan situaciones como he visto en otros teatros, de que el papá y el hijo son amantes. Aquí tuvimos una puesta en escena digamos controversial… que a unos les gusta, pero a otros no.

Mencionaste hace poco que es muy significativa para ti esta presentación en el Palacio de Bellas Artes… ¿por ser un estelar?

Ya he tenido antes varios estelares en el Palacio y es muy significativo para mí porque hace casi 14 años debuté en Bellas Artes. Esta vez el público fue muy generoso conmigo y sentí el cariño y el aprecio de la gente. Aparte de que Bellas Artes es como la meca mexicana de la cultura…

¿Me criticaron también a mí? (Dice Arturo bastante preocupado y dando signos de haber contenido la pregunta un tiempo).

No, tú has salido bien librado.

Porque si me critican a mí no sé qué quieren, porque este papel lo he hecho en teatros muy importantes del mundo. Y si allá me critican bien…

El montaje es el que no gustó.

Mira, en México ahora ya estamos -por ejemplo en la tecnología- al parejo de otros países, pero hace cinco o 10 años estábamos atrasados. Lo que se hacía en Francia, EU o Japón llegaba a México cinco, seis años después. Y bueno, algo que yo no quisiera que llegara a México son las ideas europeas del montaje nuevo.

Pero en un principio en Europa se recibían mal, pero ahora no. Mira, David Attie (el director de escena) de veras que cada personaje nos lo puso en claro. Eso para mí fue muy positivo. Que feo que no haya gustado, pero algo habría que aprender también. Hay que escuchar la crítica.

Había muchas expectativas, sobre todo para oírte a ti. La gente ya te adoptó.

Ojalá, porque quiero regresar a México seguido. El problema son los tiempos. Ya ves que aquí llaman muy tarde por motivos de que la administración depende de presupuestos del gobierno.

¿Cuándo te vemos en el MET de Nueva York?

Pues en eso andamos, ahorita mi agente está trabajando en eso. No se ha podido por las fechas.

¿Tienes otros compromisos inmediatos en México?

Mi próxima presentación en México va a ser el ?6 de julio de este año en Hermosillo con la Orquesta Filarmónica de Sonora, bajo la batuta de Enrique Patrón.

Después definiremos fecha para ofrecer próximamente un recital en Bellas Artes, teníamos la junta el jueves 15 para definir, pero por la marcha de los maestros no nos pudimos reunir con la gente del INBA.

Entonces ¿te irás de regreso a la Scala de Milán?

No, ahora voy a Estados Unidos. Tengo Madama Butterfly en la Ópera de Minnesota.