Si no estuviéramos hablando de un tema que es una de las más grandes tragedias nacionales, la charla con el físico nuclear Arturo Menchaca, el nuevo director de la Academia Mexicana de la Ciencia (AMC), podría parecer una simpática antología de cuentos fantásticos y, claro, de ciencia ficción.

Y ojalá esos cuentos se hagan realidad, porque con el plan de Menchaca se podrían dar los primeros pasos en una ruta para que México deje, que ya va siendo hora, de cambiar oro por cuentitas.

Primero, la ruda realidad

Los hechos y lo datos los sabemos todos, yo los tengo un poquito más frescos porque me he estado metiendo en ellos , dice Menchaca sobre el atraso del país en materia de tecnología e innovación.

Si ves nuestra balanza tecnológica, compramos 96% y vendemos 4%, con lo cual estamos peor que hace 10 años, cuando la relación era de 66 a 33%. Cada vez, menos productos que digan Hecho en México.

Es como durante la conquista, compramos cuentitas de vidrio con oro .

Como para reforzar las palabras de Menchaca, el mismo día de esta conversación, se dio a conocer la noticia de que India propone vendernos software y que nosotros le vendamos petróleo.

Nos falta una cultura de la invención. Los mexicanos producimos 200 patentes al año; mientras que se registran por parte de extranjeros más de 6,000 en el país.

Si extrapolamos que en Estados Unidos por cada 1,000 patentes una es rentable, tenemos que México está en posibilidades de generar una patente cada cinco años.

Pero esas son cosas que todo mundo sabe .

Así, uno de los puntos más importantes del trabajo de Menchaca al frente de la AMC será tratar de darle la vuelta a esta realidad, esfuerzo en que unirá fuerzas con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), que ya tiene mecanismos de acercamiento con empresarios e industriales.

Los dos jardines

Yo veo a científicos y empresarios como si fueran dos jardines, cada uno con sus plantas muy particulares y valiosas , comenta Menchaca. Nos falta sembrar en medio .

Partamos de la base de que todos estamos preocupados por ofrecer a los mexicanos una vida mejor, pero si no nos conocemos no podemos colaborar .

Siguiendo con su metáfora, ¿qué flores pueden los científicos querer del jardín de los empresarios?

Conozco varios casos de amigos míos, científicos, que de pronto deciden que tal aparato es necesario, entonces se dedican 10 años a trabajar en él y a perfeccionarlo. Y cuando lo terminan se topan con que no hay quien quiera su aparato, nadie lo necesita.

Es lógico, si no partes de una necesidad real del mercado, si los inventos no nacen vinculados, será muy difícil que vendas algo.

Otra cosa que les podemos aprender es su costumbre de competir…

Pero los científicos también compiten…

Sí, pero no es lo mismo. En la tecnología la competencia es más voraz, uno llega a ocupar el lugar de otro.

Entre científicos, en general, un competidor es más bien un colaborador .

El mamógrafo González

Además de la vinculación, hay otros elementos importantes que se deben desarrollar. Uno muy importante es la confianza.

Vamos a suponer que el señor González hace un aparato buenísimo para detectar el cáncer de mama. Lo llama el mamógrafo González y algunos ginecólogos, convencidos de sus bondades, lo compran en lugar de otro de marca extranjera.

Imagina entonces a la señora que está preocupada, porque a lo mejor tiene algo tan grave como un cáncer. Muy probablemente no se irá con el médico que la va analizar con el mamógrafo González y preferirá al que tiene un de la marca Siemens.

La confianza toma años en desarrollarse, pero se puede dar.

Hace unos años, yo jamás me hubiera subido a un avión de fabricación brasileña, pero lo hice hace poco y tan tranquilo.

Cuando yo era chico, era casi imposible que consiguieras otra pintura para tu casa que no fuera Sherwin Williams, ahora está la Comex. La gente ha visto que las casas no se despintan y que es buena .

El insospechado generador de ideas

Las innovaciones vienen de lugares insospechados, afirma Menchaca, y pone varios ejemplos, como la World Wide Web, inventada como forma de intercomunicación interna en el CERN, o el alud de patentes que dejaron las misiones espaciales y lunares.

De la Luna trajeron unas rocas que no sirven para nada ni son tan interesantes, pero todo lo que se creó alrededor fue importantísimo .

A menudo se dice que los científicos quieren más dinero para encerrarse en su torre de marfil a pensar en los confines del universo o la inmortalidad del cangrejo…

Sí, eso es cierto, y además somos gente ya muy maleada. El esquema de colaboración no puede basarse en que alguien educado para buscar quarks llegue a una empresa a ver si puede ayudar a resolver problemas.

Pero es en esas búsquedas, un poco absurdas, donde las ideas se generan y muchas de esas ni siquiera se patentan, porque la gente que las tiene está realmente pensando en otra cosa. No los vas a sacar de su torre de marfil. Pero tiene que haber alguien que pueda ver el potencial que puede tener una idea .

Así, una de las propuestas de Arturo Menchaca es invitar a los empresarios a los laboratorios de los científicos, por lo pronto a los de quienes forman parte de la AMC.

Así es como se hace, con éxito, en otras partes del mundo .

De regreso a lo real

No es la primera vez que se intenta fomentar el acercamiento entre empresas y científicos. Hace apenas unos años, el Conacyt puso en marcha un programa de estímulos fiscales a empresas que fomentaran la investigación y la ciencia aplicada.

Costó unos 18,000 millones de pesos y no generó patentes ni tuvo un impacto mensurable, aunque algunas empresas decían que estaban desarrollando aplicaciones.

Ahora Conacyt da recursos a proyectos de vinculación, pero estamos proponiendo que los proyectos sean auditados .

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Para detectar el origen de todo

Arturo Menchaca es físico nuclear experimental, lo cual implica que la mayor parte de su trabajo no lo puede hacer en México, donde no tenemos los aceleradores de partículas del tamaño y la energía necesarios.

Así que una parte importante de su trabajo lo hace en el CERN, donde uno de los detectores que se usan en los nuevos experimentos de súper altas energías del LHC (por Large Hadron Collider) fue construido por el mexicano.

En el propio CERN tiene un proyecto para estudiar lo que pudo ser la generación de núcleos atómicos ligeros en el origen del Universo. Hay muchos trabajando en lo que pasó antes de eso, pero creo que en esa parte somos los únicos .

Otro de sus detectores estará en el AMS (sigla de Alpha Magnetic Spectometer) un móculo externo de la Estación Espacial Internacional, que a través de mediciones precisas de los rayos cósmicos espera resolver preguntas cruciales sobre la antimateria y la materia oscura.

En México, Menchaca instaló detectores de radiación cósmica en la pirámide del Sol de Teotihuacan, con la esperanza de conocer el interior de la misma y averiguar si tiene cámaras ocultas. Ya se está trabajando con los primeros resultados aunque aún es muy temprano para obtener conclusiones.

El cree que la ciencia le gustó porque era ingenuo y un tanto megalómano.

Primero, con un maestro de secundaria, un químico de apellido Colín, supe que la ciencia podía ser fascinante. También influyó una exposición que pusieron por aquel entonces, se llamaba Átomos para la Paz .

Por otro lado estaban todas esas historias en donde los físicos nucleares ponían en peligro a la Tierra y supe que alguien con esa profesión podía ser muy importante... Supongo que para dedicarte a la ciencia necesitas una buena dosis de egocentrismo

Voy a ser físico nuclear, dije, y creo que estaba todavía en secundaria. Muchos se rieron de mí, pero aquí estoy .

Frase

"No puedes pedirle a alguien educado para buscar quarks que llegue a una empresa a resolver problemas. Pero es en esas búsquedas, un poco absurdas, donde las ideas se generan :

Arturo Menchaca, presidente de la Academia Mexicana de la Ciencia.